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Casi un centenar de diputados 'tories' reclaman a Cameron que el Parlamento pueda vetar leyes de la UE

Un total de 95 diputados del Partido Conservador han reclamado por carta al primer ministro, el 'tory' David Cameron, que el Parlamento británico tenga el poder de vetar cualquier aspecto de las leyes que emanen de la Unión Europea (UE), según ha informado el diario británico 'The Sunday Telegraph'.
En el pronunciamiento más masivo de la bancada 'tory', los 95 legisladores urgen a Cameron a que reforme la ley de autoridad de la Cámara de los Comunes de forma que le permita bloquear nuevas leyes europeas y "revocar" otras que representen una amenaza para sus "intereses nacionales vitales".
En la carta enviada este fin de semana, los diputados conservadores argumentan "esto transformaría la posición negociadora de Reino Unido en la UE". Otros seis diputados conservadores han expresado su apoyo a la carta pero han rehusado plasmar sus firmas debido a que ostentan cargos en el Ejecutivo de Cameron.
Entre otras cosas, según resalta la misiva, eximiría a las empresas británicas de la burocracia europea, permitiría al Gobierno británico su "completa liberación" de cumplir el capítulo sobre derechos fundamentales de la UE, así como recuperar las competencias de inmigración, ahora "sin límites", en opinión de los diputados 'tories'.
Los legisladores firmantes emplazan al 'premier' británico a que defienda los intereses de Reino Unido en Bruselas. "Cada vez que te has levantado por los intereses británicos en Bruselas has logrado un gran resultado", sostienen. "La verdadera fuente de legitimidad democrática" son los parlamentos nacionales, no Bruselas, indican en la carta.
RESPUESTA DE DOWNING STREET
Un portavoz del número 10 de Downing Street ha afirmado que el Gobierno británico estudiará "de cerca" la letra, pero ha advertido de que la capacidad de veto del Parlamento británico podría poner causar problemas en acuerdos comerciales.
"Necesitamos observar qué significaría esto en la práctica. Siempre hemos dejado claro que el Parlamento es soberano y que un mayor poder para los parlamentos nacionales debe ser parte esencial de un nuevo acuerdo" con Bruselas, ha replicado el portavoz del gabinete de Cameron.
"Pero si los parlamentos nacionales depusieran las leyes de la UE de forma regular y unilateral, el mercado único no funcionaría", señala el portavoz, que ve imposible el funcionamiento de un tratado de libre comercio a imagen y semejanza del suscrito con Suiza en el seno de la Unión.
Cameron, según su portavoz, "es el único de los tres líderes de los principales partidos comprometido con dar al pueblo británico un referéndum sobre la permanencia o la salida de una UE reformada".
LA INMIGRACIÓN Y EL REFERÉNDUM
Desde finales del año pasado, la devolución de las competencias sobre política migratoria se ha convertido en una de las principales exigencias de los sectores euroescépticos del Partido Conservador.
La expiración de los límites que impusieron algunos países europeos, como Reino Unido y España, sobre la libre entrada de ciudadanos rumanos y búlgaros ha reavivado el debate en Londres sobre el control de los flujos migratorios hacia el país.
Los sectores más conservadores y euroescépticos del espectro político británico alentaron el temor de que, a partir del 1 de enero, una ola masiva de rumanos y búlgaros se dirigiera a Reino Unido para trabajar, en virtud de la libertad de movimiento que garantiza los estatutos fundacionales de la UE.
Cameron ha prometido renegociar los términos de las relaciones entre Reino Unido y la UE, y celebrar con este propósito un referéndum en 2017 que interpelara a los ciudadanos británicos sobre la permanencia de Reino Unido en la Unión, siempre y cuando fuera reelegido en las próximas elecciones generales, previstas para 2015.