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¿El comienzo del fin?

El Partido Laborista perdió la prestigiosa alcaldía de Londres ante los conservadores de la oposición, en su peor derrota en una consulta municipal.
Los analistas de los diarios dijeron que las elecciones del jueves podrían indicar un punto de ruptura generacional en la política británica, lo que significaría que la presencia de los laboristas en el poder, que dura ya diez años, podría acercarse a su fin.
El columnista Jonathan Freedland, del diario The Guardian, de tendencia izquierdista, sostuvo que la derrota de los laboristas en Londres parecía confirmar que el partido "está cerca de entrar en el ocaso".
"Hemos mostrado que existe una alternativa. Ahora debemos probarlo. Pero creo que mi partido está listo para hablar por Reino Unido", declaró el líder conservador David Cameron.
Si los resultados se repiten en las próximas elecciones parlamentarias, que Brown debería convocar para mediados de 2010, los conservadores se llevarían una victoria arrolladora, con una mayoría de 130 escaños en el Parlamento.
Los ministros culparon del fracaso a la deteriorada economía. Los votantes se están viendo presionados por los altos precios de los alimentos y la energía, justo cuando la crisis mundial de créditos elevó el coste de las hipotecas y el riesgo de un desplome en los valores de la vivienda está en aumento.