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Una comisión de la ONU acusa al régimen de Al Assad y a Estado Islámico de crímenes contra la Humanidad

La Comisión de Investigación auspiciada por la ONU para investigar la guerra de Siria ha publicado un nuevo informe en el que ha acusado al régimen de Bashar al Assad y al grupo terrorista Estado Islámico de perpetrar crímenes contra la Humanidad, en un contexto en el que "los civiles están pagando el precio" del conflicto.
El informe, el undécimo que elabora la comisión, se basa en más de 400 entrevistas recogidas entre julio de 2015 y enero de 2016. Será presentado en marzo ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU y, al igual que los anteriores, vuelve a cuestionar las prácticas de las partes enfrentadas.
En este sentido, ha considerado incesante la comisión de crímenes de guerra por parte de todas las partes, si bien ha incidido especialmente en las actuaciones del Gobierno de Al Assad y de Estado Islámico, a los que ha atribuido crímenes contra la Humanidad en un país "reducido a escombros".
La comisión, liderada por el diplomático brasileño Paulo Pinheiro, ha constatado niveles de destrucción "catastrófica" en materia de infraestructuras básicas y de bienes de interés cultural, pero ha incidido especialmente en los efectos que el conflicto está teniendo en bajas civiles. La ONU calcula que más de 250.000 personas han perdido la vida durante estos casi cinco años.
Todas las partes en conflicto han perpetrado ataques "indiscriminados" contra poblaciones civiles, según los investigadores, que cifran en "cientos" el número de ciudadanos ajenos a la guerra que han muerto por los ataques aéreos de fuerzas del régimen. Asimismo, Estado Islámico "sigue matando, mutilando y extendiendo el temor entre las poblaciones civiles con su uso de bombas suicidas y artefactos caseros".
Los ataques "deliberados" quedan especialmente patentes cuando los bandos castigan a determinadas poblaciones sólo por sus características étnicas o religiosas, al entender que éstas les vinculan con un grupo determinado. "En algunos casos, la intervención externa ha exacerbado las tensiones etnosectarias", ha denunciado la comisión.
MUJERES Y NIÑAS
Estado Islámico también tiene en su punto de mira a mujeres y niñas que viven bajo "restricciones insoportables", en palabras de los expertos, que han lamentado la falta de acceso a la educación y al empleo e incluso los límites a la "libertad de movimiento".
"Miles de mujeres y niñas yazidíes que fueron capturas en Irak en agosto de 2014 y llevadas a Siria continúan sufriendo esclavitud sexual, compradas y vendidas como bienes", reza el comunicado, en el que los también se denuncia que niños yazidíes de siete años han sido reclutados como terroristas.
En este contexto, con un país en ruinas y donde todo vale para castigar a los rivales, se han sucedido diversos casos de asedio que dejan como "principales víctimas" a los civiles. Hasta 400.000 "civiles vulnerables" han sufrido esta "brutal táctica" y han quedado atrapados sin apenas comida, agua, medicina y electricidad.
La escalada del conflicto amenaza, además, a otros 4,5 millones que se encuentran "confinados" en zonas donde las agencias de ayuda humanitaria no tienen acceso "regular".
INTERVENCIÓN EXTERNA
Pinheiro ha advertido de que el aumento de la "implicación militar externa" en Siria --"de todas las partes", tiene "devastadores consecuencias" para la ciudadanía, toda vez que apenas hay ya "lugares seguros para los civiles". "Están expuestos más que nunca a la violencia", ha agregado.
Pinheiro ha lamentado la nula aplicación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y su grupo ha instado explícitamente a emprender una acción internacional "concertada y sostenida" para tratar de lograr una "solución política" al conflicto.
Otra de las integrantes, la exfiscal del Tribunal Penal Internacional (TPI) Carla del Ponte, ha subrayado que "la rendición de cuentas es una parte esencial de este proceso". En este sentido, ha recordado que la resolución 2139 del Consejo apela explícitamente al fin de la "impunidad" y al procesamiento de los criminales.