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El ascenso de los grupos paramilitares pasó completamente desapercibido al Departamento de Seguridad Nacional

El exanalista del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Daryl Johnson, ha denunciado que sus advertencias sobre el ascenso de grupos paramilitares -- autoproclamadas "milicias" -- durante los últimos años fue ignorado sistemáticamente por sus superiores, que cerraron hace un lustro su sección específica para tratar esta amenaza.
En 2009, Johnson escribió un informe en el que advertía del aumento de "movimiento antigubernamental" que podría llevar a la aparición de "grupos terroristas asesorados por veteranos de guerra o 'lobos solitarios' extremistas". El informe fue duramente criticado por los legisladores y los medios republicanos e incluso fue repudiado por la entonces secretaria de Interior, Janet Napolitano, quien se disculpó por las referencias a los veteranos.
El resultado fue el desmantelamiento de la Sección de Extremismo y Radicalización, precisamente un ámbito que el Gobierno estadounidense está intentando potenciar tras el asalto de la semana pasada de una milicia a un refugio natural en Oregón, todavía en curso.
"El Departamento de Seguridad Interior se ha reído de las investigaciones sobre terrorismo doméstico, aunque hoy en día se estén repitiendo los mismos patrones que llevaron al crecimiento de los grupos antigubernamentales durante la década de los 90. Hay que esforzarse más", lamentó Johnson en declaraciones al diario 'The New York Times'.
MILICIAS
El grupo de análisis Southern Poverty Law Center (SPLC) estima que en 2015 operaban en Estados Unidos un total de 276 grupos paramilitares (autodenominados "milicias") y 874 "grupos patrióticos" que aglutinan a los mencionados así como a otros sectores extremistas, enfrentados de un modo u otro con el Gobierno federal.
El número de milicias en EEUU ha aumentado un 37 por ciento respecto a 2014 y se destaca el "explosivo crecimiento" registrado durante la Administración Obama tras años en declive. Antes de que el presidente de Estados Unidos llegara al poder en 2008 existían solo 42 de estos grupos. En su máximo auge, en 2011, llegaron a ser 334.
El SPLC destaca que el punto de inflexión en el crecimiento de estas milicias fue la llegada de una administración demócrata, sumado a la acción de notorios opositores al Gobierno como el ranchero Cliven Bundy, quien estuvo a punto de protagonizar un enfrentamiento armado con agentes federales en 2014 por impago de una deuda con las autoridades por derechos de pastoreo.
"Estos extremistas se han visto animados por lo que percibieron como una clara victoria de Bundy y el hecho de que nadie fuera responsabilizado por levantarse en armas contra el Gobierno federal", según ha explicado la directora del Proyecto para Inteligencia del SPLC, Heidi Beirich.
"En el momento en que el Gobierno federal fue incapacitado a punta de pistola para defender la ley revivió el movimiento entero. Bundy es un hombre libre que no ha pagado el dinero que debe al Gobierno y los milicianos que apuntaron a los agentes con sus armas se han salido con la suya", ha añadido.
CONTINÚA EL ASEDIO EN OREGON
Un grupo de civiles armados de Oregón que continúa encerrado en las instalaciones del Parque Natural de Malheur, en la ciudad de Burns, para exigir al Gobierno federal estadounidense la liberación de los dos rancheros detenidos, ha rechazado la oferta del sheriff del condado para poner fin a la disputa.
El líder de las protestas, Ammon Bundy, ha confirmado a través de su cuenta en Twitter que han rechazado la propuesta del sheriff del condado de Harney, David Ward, para poner fin al encierro. El oficial se ha ofrecido a acompañar a los ocupantes fuera del estado como una forma de acabar con la disputa.
La ocupación de las instalaciones del Parque Natural de Malheur de Burns tuvo lugar el pasado sábado con el objetivo de protestar ante la condena de casi cuatro años de cárcel de dos rancheros por un delito de incendio en 2001, cuando intentaron quemar unos arbustos para expandir los pastos de su ganado.
Este es el último episodio de las protestas armadas en contra de las autoridades federales sobre los derechos para el pastoreo en tierras de titularidad pública en el oeste, algo que es visto por los políticos conservadores de la región como una intrusión a la libertad individual y a los derechos de propiedad.
El FBI ha informado de que está trabajando con las autoridades estatales y locales para resolver este conflicto de forma pacífica y los agentes federales que se encuentran vigilando el lugar mantienen cierta distancia con el refugio del parque, que hasta el momento está cerrado para los visitantes.
Los miembros de la milicia que han ocupado las instalaciones han asegurado que están dispuestos a resistir allí "muchos años" y han comenzado a trasladar a sus familias, menores incluidos, a estas dependencias.