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El conflicto yemení deja más de dos millones y medio de desplazados internos

Más de dos millones y medio de yemeníes se encuentran en situación de desplazamiento interno a causa del conflicto armado entre los huthis y el Gobierno de Yemen, según ha informado en un comunicado el Grupo de Trabajo de Movimientos de Población (TFPM), una organización conjunta del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
Según el informe, dos de cada tres desplazados internos en Yemen llevan más de diez meses viviendo en condiciones de urgencia humanitaria, sin ninguna garantía de que podrán regresar a sus casas.
De los casi tres millones de desplazados internos, unos 750.000 han logrado volver a sus lugares de origen, pero debido a la difícil situación política y a falta de seguridad en el país, todavía no han podido reintegrarse en su antiguas comunidades.
El comunicado del TFPM, que ha utilizado nuevos métodos de recolección de datos para realizar un análisis lo más preciso posible, estima que un 25 por ciento de la población desplazada ha buscado refugio en la región de Taiz, cerca de la costa del mar Rojo.
Después de esa gobernación, le siguen en número de desplazados las de Hajjah, Saná, Sada y la región donde se encuentra la capital, Amanat al Aimah. Estas cinco gobernaciones albergan a dos tercios del total de desplazados internos por el conflicto.
DESPLAZADOS SIN AYUDAS
Cuatro de cada cinco desplazados han encontrado refugio en casas de familiares o en propiedades que han alquilado ellos mismos, sin ayudas del Gobierno u otras organizaciones. Sin embargo, la escasez de comida y el acceso a agua potable siguen siendo un gran problema al que estas familias tienen que hacer frente.
A pesar de que el grueso de la población desplazada se encuentra a salvo en propiedades privadas, un 17 por ciento de los afectados por el conflicto, unas 300.000 personas, se encuentran en estos momentos refugiadas en centros colectivos habilitados o en asentamientos espontáneos como escuelas y edificios públicos o abandonados.
El jefe de misión de la OIM, Laurent De Boeck, ha declarado que "las familias de desplazados que han encontrado refugio como último recurso en estos centros colectivos se encuentran mucho más expuestas a los posibles riesgos sanitarios y ambientales que se puedan producir".
El representante en Yemen de ACNUR, Johannes van der Klaauw, ha dicho que la comunidad humanitaria internacional cuenta gracias al informe con "una visión a nivel nacional de los desplazamientos, que es esencial para priorizar e identificar las necesidades de los afectados y así poder proporcionar la asistencia humanitaria adecuada".
A raíz del descenso de los combates entre ambos bandos, el número de desplazados que regresan a sus hogares es cada vez mayor. Sin embargo, la mayor parte de estas familias necesitan asistencia humanitaria para poder reconstruir sus vidas.