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Las conversaciones sobre Afganistán acaban con un llamamiento al diálogo entre el Gobierno y los talibán

Los países participantes en las conversaciones a cuatro bandas sobre el proceso de paz en Afganistán han recalcado este lunes la necesidad del inicio "inmediato" de conversaciones directas entre el Gobierno y los talibán.
"Los cuatro países --Estados Unidos, China, Pakistán y Afganistán-- han subrayado la importancia de poner fin al conflicto en Afganistán, que sigue infligiendo una violencia sin sentido al pueblo afgano y que alimenta la inseguridad en la región", ha dicho el Ministerio de Exteriores afgano.
Los participantes han hecho énfasis además en que las conversaciones entre el Gobierno y los talibán se enmarquen "en un proceso de paz que tenga como objetivo preservar la unidad, soberanía e integridad territorial de Afganistán".
Por último, el Ministerio de Exteriores ha detallado que la reunión se ha saldado con un compromiso para la celebración de un nuevo encuentro en Kabul el 18 de enero, según ha informado la agencia afgana de noticias Jaama Press.
El último intento por la paz, que tuvo lugar el año pasado, acabó en el dique seco después de que los talibán reconocieran la muerte de su líder, el mulá Omar, que ha arrastrado a los insurgentes a la división sectaria.
El Gobierno de Kabul, en este sentido, aborda desde el pragmatismo unas nuevas conversaciones cuyo objetivo primordial es el de estudiar si las líneas maestras del plan de paz permanecen vigentes.
Para el Departamento de Estado de EEUU, la reunión supone una oportunidad para "cimentar las relaciones" con los otros tres países en pro de "un Afganistán reconciliado y unido", en palabras del portavoz John Kirby, quien reconoció que se enfrentan "a un problema de muy difícil solución".
Sin ir más lejos, el año pasado fue uno de los más sangrientos desde el inicio del conflicto afgano. En 2015 murieron más de 3.180 civiles afganos, un récord, que pasaron a engrosar la trágica lista de más de 17.000 civiles muertos desde 2009.