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La creciente falta de alimentos deja al borde de la hambruna a la zona noreste de Nigeria

Unos 5,2 millones de personas necesitan ayuda alimentaria en el noreste de Nigeria, 500.000 más que en agosto de 2016, lo que deja a la región en condiciones cercanas a la hambruna, ha alertado el Consejo Noruego para los Refugiados (NRC, por sus siglas en inglés).
La falta de acceso a ciertas áreas debido a la persistente inseguridad --atribuida a la violencia relacionada con el grupo terrorista Boko Haram-- complica la recogida de datos y, por extensión, una evaluación exacta de cuántas personas se encontrarían en una grave inseguridad alimentaria.
El NRC ha informado en un comunicado de que la emergencia afecta ya a 5,2 millones de personas, de las cuales unas 50.000 corren riesgo de hambruna, según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Entre los afectados figuran 450.000 niños "con malnutrición aguda" y la situación previsiblemente empeorará debido a la estación seca --entre mayo y agosto-- y a las escasas reservas con las que cuentan gran parte de los hogares.
La depreciación de la divisa también ha contribuido a que se dispare la inflación, que se ha traducido en un incremento de precios de hasta un 150 por ciento en sólo dos años. El director del NRC en Nigeria, Cheick Ba, ha lamentado que la ONG se ha visto obligada a reducir la ayuda "debido al aumento de precios del arroz y el mijo".
Ba ha atribuido esta crisis "al brutal conflicto" y ha advertido de que son las "familias inocentes" quienes están pagando el precio, "incluso después de escapar de la horrible violencia". "Se trata de un conflicto causado por el hombre que precisa de una solución también realizada por el hombre", ha reclamado.
"Dar comida a la gente es sólo una solución a corto plazo. La crisis sólo terminará cuando el conflicto se haya resuelto y las comunidades puedan volver a salvo a sus tierras para reconstruir sus vidas", ha apostillado. La violencia ha dejado ya 1,7 millones de desplazados internos y más de 200.000 refugiados.
Pese a estas cifras, las organizaciones de ayuda humanitaria sólo han recibido el 28 por ciento de los fondos necesarios para cubrir sus necesidades más básicas, ha apuntado el NRC en su nota.