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Arranca en Ginebra la cumbre para salvar a Ucrania de la guerra

Estados Unidos toma la iniciativa, estrecha la mano a Rusia. Kerry, con media sonrisa, mira a Lavrov de soslayo. Lavrov, más serio, observa a los fotógrafos. Ginebra puede ser la última oportunidad para la paz. A la mesa, también, la Unión Europea y Ucrania. Se sientan a hablar con tres nuevas víctimas sobre la mesa, las de ayer, y un enfrentamiento visceral entre prorrusos y proeuropeos en el este de Ucrania. En esta reedición de la guerra fría, Estados Unidos y la Unión Europea llegan a Ginebra con la amenaza de nuevas sanciones contra Rusia. Acusan a Putin de instigar las revueltas de los últimos días, de tener 40.000 soldados en su frontera con Ucrania, de querer desestabilizar el país. Putin lo niega todo. Lo hizo ayer, en directo, en horario de máxima audiencia. En una especie de 'Aló, Presidente' a la rusa, afirmó que esas acusaciones son una tontería y que el envío de tropas ucranianas al este del país supone un "grave crimen". Hasta Ginebra se han venido, faltaría más, las Femen. Querían protestar frente al hotel donde se celebra la cumbre. Esta vez la policía las ha detenido antes de que pudieran enseñar sus encantos al mundo. Al menos de momento, la guerra fría no sube de temperatura.