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Los cinco detenidos en Inglaterra podrían haber planeado actos contra la cumbre del G-20

Un policía británico vigila en los alrededores del Parlamento en Londres (Reino Unido). EFE/Archivotelecinco.es
Las cinco personas detenidas en Plymouth (sur de Inglaterra) en varias redadas en aplicación de la ley antiterrorista del Reino Unido podrían haber planeado actos contra la cumbre del G-20, que tendrá lugar el jueves próximo en Londres.
Durante las redadas, la Policía confiscó artefactos elaborados con fuegos artificiales y varias armas de imitación -entre ellas un fusil Kalashnikov- que, según el subcomisario Paul Netherton, "probablemente ni siquiera son letales".
Tres varones de 25, 19 y 16 años y dos mujeres de 20 fueron detenidos en Plymouth, después de que el primero fuera sorprendido pintando un grafiti el 27 de marzo.
Según la Policía, que no descarta que los detenidos prepararan un acto de protesta contra la próxima cumbre en Londres del G-20 (grupo de los veinte países industrializados y emergentes más importantes), los arrestos "son un incidente aislado" y los vecinos de la zona no corren peligro.
Anteriormente, una fuente sin identificar había declarado a la agencia local Press Association (PA) que los detenidos eran activistas políticos que podrían haber intentado trastocar la cumbre del G-20, aunque sin causar heridos o muertos.
La reunión, a la que acudirán los principales líderes mundiales (el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, entre ellos), ha provocado la puesta en marcha de un enorme dispositivo de seguridad en el que participan miles de agentes.
Desde Scotland Yard, un portavoz señaló que, de momento, "no hay información que sugiera un cambio de la amenaza que afrontan las manifestaciones (previstas con motivo de la cumbre) o el G-20".
Ese mismo portavoz subrayó que la investigación se encuentra en una "etapa muy temprana" y que "no ayuda la especulación sobre la capacidad, intención o motivación de los arrestados".
Los sospechosos fueron arrestados durante los últimos tres días y están siendo interrogados, precisó un portavoz de la Policía de los condados sureños Devon y Cornualles.
Las detenciones se efectuaron después de que los agentes hallaran imitaciones de armas, artefactos elaborados con fuegos artificiales y "material relacionado con ideología política" en el registro de la vivienda del varón de 25 años.
Según la Policía, la investigación no está vinculada a ningún grupo religioso y se centra en "actividad política en la que están implicados nacionales británicos".
La operación tampoco guarda conexión con el terrorista suicida Nicky Reilly, de 22 años, que fue condenado a 18 años de cárcel el pasado enero.
Reilly, un musulmán converso que vivía con su madre en Plymouth, fue persuadido por extremistas para perpetrar el pasado año un ataque con una bomba de clavos en un restaurante de Exeter (sur de Inglaterra), si bien el explosivo le estalló en las manos y sólo causó daños materiales en el establecimiento.