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Cada día 6.000 niñas sufren la mutilación de sus genitales

Cada día a 6.000 niñas se les despoja de su derecho a la sexualidad en nombre de la tradición. "Mutilada me darán más camellos y vacas por ella. Aquí, en Etiopía, nadie se casaría con una niña que esté abierta". Son las palabras de la abuela de Karo. Poco más hace falta decir para explicar por qué es tan difícil erradicar la mutilación genital femenina.
Las cifras abruman. 130 millones de mujeres están mutiladas, que han sido despojadas de su derecho a la sexualidad en nombre de la tradición, en alguno de los 28 países donde todavía se practica.
Una tradición milenaria impuesta por los hombres, pero aceptada ampliamente por las mujeres. Son las madres o las abuelas las que acompañan a sus hijas en estos momentos.
Es más, la 'cortadora', que suele ser la partera del pueblo, es una de las mujeres más respetadas de la comunidad. Organizaciones como UNICEF llevan años intentando erradicar esta práctica.
En algunos países se han conseguido logros, todavía tímidos. Existen varios tipos de mutilación, la más terrible de todas es la infibulación. Consiste en extirpar el clítoris y los labios mayores y menores. Tras el corte, cosen las dos partes de la vulva. Solo dejan una pequeña apertura para que pueda salir la orina y la sangre menstrual.
Los problemas de salud que acarrean las niñas infibuladas, 22 millones en el mundo, son indescriptibles. Y el dolor, que volverán a sufrir cuando se casen. Sus maridos serán los encargados de abrirlas de nuevo, con una cuchilla, para poder penetrarlas.