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Los 28 discuten este viernes la entrega de armas a Irak para frenar al Estado Islámico

También abordan la crisis humanitaria en el este de Ucrania y recurrir las sanciones rusas contra el sector agroalimentario europeo ante la OMC
Los ministros de Asuntos Exteriores de la UE discuten este viernes la petición de armas y munición de las autoridades iraquíes y del Gobierno regional del Kurdistán iraquí para frenar el avance del Estado Islámico, al que la UE ve como una amenaza para su propia seguridad, incluido por los combatientes que se han desplazado a Irak y Siria desde Europa para sumarse a sus filas.
Francia e Italia han sido los países que más han defendido esta posibilidad, aunque Francia ya ha anunciado su entrega inminente.
Países Bajos y República Checa también estudian esta opción, mientras que Alemania, que en un principio mostró reservas, también ha abierto la puerta a entregar armas en caso necesario y Reino Unido ha ofrecido capacidades aéreas para transportar las armas de terceros países.
España todavía no se ha posicionado en el debate, según han explicado fuentes diplomáticas.
A pesar de que la entrega de armas es una competencia de los Estados miembros "será importante ver si el Consejo como tal está listo para apoyar estos esfuerzos y mostrar nuestro compromiso de apoyar al Gobierno kurdo y al Gobierno de Bagdad", ha explicado una fuente diplomática europea de alto nivel, que ha confiado en un resultado "satisfactorio" en este sentido.
Suecia ha sido el país que más se ha posicionado en contra de esta opción, aunque el texto preparatorio de las conclusiones que debatirán los ministros este viernes sí recoge que algunos países darán apoyo militar, según han avanzado fuentes diplomáticas.
El embargo de armas a Irak de la UE ya permite desde 2004 la entrega de armas a petición del Gobierno de Bagdad, aunque en los últimos días ha habido polémica sobre si la entrega se puede hacer directamente a las fuerzas kurdas o tiene que pasar por las autoridades de Bagdad, que ya están suministrando armas y munición a los kurdos.
Los Veintiocho también discutirán cómo cortar la financiación procedente de los recursos petroleros al Estado Islámico, que ya se ha hecho con el control de varios campos petroleros tanto en Siria como en Irak, aunque no está claro si se podría hacer a través de un "embargo parcial" al crudo y la posibilidad de crear un grupo de apoyo a Irak con los países de la región y del Golfo y sondear cómo ven ellos la amenaza del Estado Islámico y la financiación desde su territorio al grupo terrorista.
También discutirán cómo estrechar la cooperación para reforzar la ayuda humanitaria para la población iraquí y apoyar los esfuerzos del nuevo primer ministro Haider Al Abadi para formar un Gobierno más incluyente, que represente a todas las comunidades del país.
MAYOR PAPEL DE LA UE EN GAZA
Los Veintiocho también discutirán la posibilidad de que la UE asuma una mayor presencia en la Franja de Gaza para contribuir a un alto el fuego durable entre Israel y Hamás sobre el terreno y la crisis en Libia.
En el caso de Gaza, la UE discute opciones como la posibilidad de desplegar de nuevo su misión de asistencia fronteriza en el paso fronterizo de Rafá, que separa la Franja de Gaza de Egipto, que lanzó en 2005 hasta 2007 ampliándola a otros pasos fronterizos e incluir tareas de verificación y entrenamiento de la policía y agentes de aduanas palestinos o lanzar una nueva misión como parte de un mecanismo de verificación internacional con mandato de la ONU.
Si la UE asume un papel de control en el desarme y desmilitarización en Gaza y en el control de los túneles la misión necesitaría contar con mandato ejecutivo y contar con efectivos armados, según fuentes diplomáticas europeas.
CRISIS EN UCRANIA Y SANCIONES DE RUSIA
Los Veintiocho también discutirán la posibilidad de recurrir el veto ruso a las exportaciones agroalimentarias europeas ante la Organización Mundial del Comercio (OMC) y el suministro de armas a las autoridades de Irak y del Gobierno regional kurdo para frenar el avance del Estado Islámico en una reunión de emergencia para abordar sobre todo las crisis en Irak y Ucrania, según ha avanzado una fuente europea de alto nivel.
Los Veintiocho analizarán la posibilidad de contestar "la legalidad" de las sanciones rusas contra las exportaciones agroalimentarias europeas ante la OMC, aunque se trata de una competencia de los responsables de Comercio de los Estados miembro, ha explicado la fuente. "Interesa ver si los ministros respaldan tal acción o no", ha precisado.
La UE descarta por ahora "una nueva ronda de sanciones económicas" contra Moscú en respuesta a sus sanciones contra el sector agroalimentario porque "es un poco prematuro" dado que antes hay que "evaluar" el impacto exacto de estas sanciones.
Los Veintiocho discutirán los contactos diplomáticos necesarios con terceros países como Brasil y Egipto piensan en aumentar sus exportaciones a Rusia a fin de evitar que hagan "un juego hostil" y sustituyan a las exportaciones europeas vetadas en el mercado ruso, ha explicado la fuente europea de alto nivel, que ha precisado que estos contactos todavía no han comenzado.
Se trata de la primera ocasión que los Veintiocho tendrán la oportunidad de discutir la represalia rusa a las sanciones económicas impuestas por la UE y terceros países como Estados Unidos y Canadá por su papel en el conflicto en Ucrania, aunque la discusión de los Veintiocho se centrará sobre todo en la crisis humanitaria en el este de Ucrania.
Los Veintiocho abordarán el desafío del convoy ruso con presunta ayuda humanitaria que algunos países europeos temen que puedan utilizar Moscú como pretexto para lanzar una intervención militar y reclamarán la necesidad de que su distribución cuente con el acuerdo de las autoridades de Kiev y bajo supervisión de la Federación Internacional de la Cruz Roja y la necesidad de lograr un alto el fuego sobre el terreno y avanza en el plan de paz del presidente ucraniano, Petro Poroshenko.