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Las sospechas de una niña en el lugar donde se fabricó la masacre de Bruselas

La quinta planta del edificio donde se fabricó la masacre tiene una visibilidad extraordinaria sobre el cruce de las calles Max Roos y Princesa Elisabeth en el barrio de Schaerbek, en Bruselas. La mujer del colombiano Jairo Valderrama eligió el piso por la luz y las vistas. Al más flaco de los cuatro aspirantes a mártir también le gustaba asomarse al mirador. El bloque de pisos, colocado en un barrio donde reina esa multiculturalidad tan belga, era corriente y discreto. Estaba medio en obras, así que apenas vivía gente, un lugar casi deshabitado y un espacio estupendo en la planificación yihadista para cocinar el desastre. A la hija pequeña de Jairo Valderrama no le gustaban los vecinos, le dijo a su padre más de una vez que la miraban mal en el pasillo. La niña de 14 años comentaba a la hora de cenar que los de al lado eran raros. El padre se deshizo en argumentos para tranquilizarla: "son de otra cultura, no te preocupes, no te harán nada".