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El embajador de Yemen en España apela "a la empatía con el dolor humano" y pide urgentemente ayuda internacional

El diplomático ha explicado que el golpe de Estado, la hambruna y el cólera conforman una "fátidica triada" para el país
El embajador de la República de Yemen en España, Nabil Khalid Maisery, ha instado este jueves a la comunidad internacional a intervenir con urgencia en la grave crisis humanitaria del país y ha apelado a la "empatía con el dolor humano" para movilizar todo el apoyo posible con el fin de cubrir las necesidades de 20,7 millones de personas.
Maisery, ha recordado las declaraciones del secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, que afirmó en enero que Yemen era "el escenario de la peor crisis humanitaria en el mundo" y ha destacado el aumento de personas afectadas a lo largo de este año. Según el informe de Naciones Unidas a principios de 2017, 18,8 millones de personas (de un total de 27,4 millones de habitantes en el país) necesitaban ayuda humanitaria. El embajador ha informado de que la cifra de afectados ha ascendido a 20,7 millones, lo que representa más del 75 por ciento de la población.
El diplomático ha explicado que Yemen sufre los efectos de una "fatídica triada" que tiene como origen, según el embajador, en el golpe de Estado en 2014 de los huthís aliados del ex presidente Ali Abdulá Salé, cuyo régimen duró más de tres décadas, en la hambruna, y finalmente, en la epidemia de cólera.
Entre las fatídicas secuelas de la situación política del país, el embajador ha destacado el declive de la economía, el deterioro de los servicios esenciales y la pérdida de ingresos por parte de los ciudadanos. Como consecuencia del golpe de Estado, ha denunciado, se ha destruido la infraestructura administrativa, sanitaria y educativa y se ha saqueado el Banco Central. El cierre de escuelas ha supuesto la no escolarización de más de dos millones de niños, mientras que 14,8 millones de personas no tienen acceso a los servicios sanitarios básicos, que en todo caso carecen de suficiente personal y de los recursos necesarios.
Por otra parte, la destrucción de la infraestructura ha supuesto la interrupción de los servicios de saneamiento, por lo que 14,5 millones de personas no tienen acceso a agua potable, situación que ha conducido a la propagación de enfermedades y epidemias, ha explicado.
Con respecto a la hambruna, Maisery ha informado de que 17 millones de personas están en situación de inseguridad alimentaria, de los cuales 5,5 millones de niños y de mujeres embarazadas o lactantes padecen desnutrición aguda. Estos datos revelan un incremento del 148 por ciento con respecto al año 2014. La mitad de los menores afectados están en desnutrición aguda grave, lo que supone un incremento del 200 por cien.
Por último, con respecto a la epidemia de cólera, el embajador ha destacado que 21 provincias, de un total de 22, están afectadas. Según el último balance ofrecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el brote de cólera en Yemen deja ya 1.817 muertos y 362.545 casos sospechosos desde que comenzara el 27 de abril. Al menos 30 niños mueren diariamente por la epidemia.
EL PEOR PANORAMA DE LA HISTORIA
"Estos números dibujan el peor panorama que ha vivido Yemen a lo largo de su historia", ha subrayado Maisery, quien ha recordado que, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) cada 10 minutos muere un niño por enfermedades curables.
Maisery, que ha recordado el patrimonio histórico de Yemen y ha subrayado la importancia cultural del país árabe, ha advertido de que, de no actuar con urgencia, "el legado de una antiquísima civilización está condenado a la desaparición" tanto a nivel humano como con respecto al territorio y la herencia cultural.
Por último, el embajador ha expresado su deseo de que a través del llamamiento que ha llevado a cabo, la comunidad internacional entienda la importancia de la solidaridad con los ciudadanos de Yemen "que anhelan una vida digna, la libertad, y la reconstrucción de su país".