Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Casi la mitad de los estadounidenses se opone a un ataque militar contra Siria

Casi la mitad de los estadounidenses se opone a la intervención militar de Estados Unidos en Siria mientras que un 29 por ciento apoyaría la decisión del presidente norteamericano, Barack Obama, según una encuesta realizada por Pew Research Center.
El 48 por ciento de los estadounidenses encuestados se opone a la intervención militar, casi un 20 por ciento más que los que se mostraron en contra de esta decisión en una encuesta publicada en abril, pese al supuesto ataque químico perpetrado por el régimen del presidente sirio, Bashar al Assad.
A favor se muestra un 29 por ciento de los encuestados, una cifra muy inferior a la obtenida el mes de abril, cuando el 45 por ciento de los estadounidenses veían favorable la intervención de Estados Unidos en la guerra civil siria.
En cuanto a la diferencia entre demócratas y republicanos, la encuesta revela que sólo un 29 por ciento de los demócratas apoyan la decisión de Obama y casi la mitad de ellos se oponen. Entre los republicanos hay un mayor respaldo a la posible intervención, con un 35 por ciento de sus votantes a favor.
Estas cifras también suponen un descenso respecto a la encuesta realizada en abril, cuando un 46 por ciento de los demócratas y un 56 por ciento de los republicanos apoyaban una posible intervención militar.
El sondeo también sostiene que un 32 por ciento de los estadounidenses considera que Obama ha explicado de manera clara por qué Estados Unidos debería lanzar un ataque aéreo contra Siria, mientras que el 48 por ciento asegura no haber recibido información suficiente.
La encuesta se basa en entrevistas telefónicas a ciudadanos estadounidenses entre el 29 de agosto y el 1 de septiembre en una muestra de mil adultos con un margen de error de más o menos 3,7 puntos porcentuales.