Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El expresidente ucraniano Yushchenko pide a la UE sanciones económicas contra Rusia

El expresidente ucraniano Viktor Yushchenko ha defendido este martes sanciones económicas de la Unión Europea contra Rusia tras cuestionar la eficacia de las sanciones dirigidas contra personas concretas si no se usan de forma "decisiva y global" sin aclarar si debe imponerse también contra el presidente ruso, Vladimir Putin.
Yushchenko ha defendido que "la política de solidaridad" de la UE pasa por "aplicar sanciones del tercer nivel", es decir, sanciones económicas contra Rusia, para contribuir a resolver la crisis en el país porque se traducirán en su opinión en una imagen "negativa" de los líderes rusos para la población del país.
"La cuestión clave hoy es si el mundo occidental (...) es capaz de presentar un grupo de sanciones económicas", ha lanzado el exmandatario en rueda de prensa en Bruselas antes de participar en una conferencia en el Comité Económico y Social Europeo.
El expresidente ucraniano que promovió la revolución Naranja y fue envenenado con polonio en septiembre de 2004 presuntamente por los servicios secretos rusos, ha defendido que "la eficacia de la ayuda extranjera" también puede ayudar a resolver la crisis, insistiendo en que se trata de "una de las mejores sanciones contra Rusia".
Yushchenko ha recordado que los manifestantes de la Plaza de la Independencia en Kiev salieron a las calles el año pasado con "una única exigencia" como era lograr la vuelta al rumbo de su "integración europea" y un cambio en las relaciones exteriores del país y ha dejado claro que la mejor solución para el país es el camino europeo.
LOS PROBLEMAS SON TRAÍDOS A UCRANIA DESDE FUERA
"El mayor problema político de Ucrania es su consolidación interna débil, la débil integración del pueblo ucraniano. Por ello, la gente intenta manipular esto en el este y el oeste", ha recalcado, insistiendo en que el país no vive un conflicto lingüístico ni de origen étnico. "Los problemas son traídos a Ucrania desde fuera", ha denunciado.
Preguntado si no se siente responsable de la situación en el país dado que estuvo al frente del país entre 2005 y 2010, el expresidente ha defendido el crecimiento económico que experimentó el país durante su mandato, así como las inversiones extranjeras, las pensiones, la mejora de la libertad de expresión y la celebración de elecciones libres y justas.
"Hay que hacer todo lo posible para que el 25 de mayo Ucrania pueda celebrar las elecciones presidenciales", ha defendido el exmandatario ucraniano, que ha admitido que si los disturbios en el este del país continúan "será difícil llamar legítimas a estas elecciones".
El exmandatario ucraniano ha admitido "serias preocupaciones porque un número de partidos y actos políticos" tanto dentro como fuera de Ucrania "no quieren que haya elecciones y Ucrania tenga un Gobierno legítimo".