Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La familia del taxista muerto en el ataque de un dron de EEUU contra el líder talibán pide una indemnización

La familia de Mohamed Azam, el taxista paquistaní que murió el pasado 21 de mayo en el ataque de un dron mientras llevaba al líder de los talibán afganos, el mulá Ajtar Masur, ha interpuesto una demanda contra el Gobierno estadounidense y exige una indemnización.
Las consecuencias del ataque no sólo pesarán en las negociaciones de paz con los talibán y en las relaciones entre Pakistán y Estados Unidos, sino también en la familia de Azam, que trabajó como taxista durante más de ocho años en Taftan, una pequeña ciudad paquistaní próxima a la frontera con Irán.
"Él era único sustento de nuestra gran familia. Ha sido un ataque contra nuestra familia, que difícilmente gana lo suficiente para dos comidas al día", ha señalado el hermano mayor de Azam, Mohamed Qasim, según ha recogido el diario británico 'The Guardian'.
Azam mantenía a su mujer, a sus cuatro hijos y a su hermano discapacitado, Yar Mohamed. "Hago un llamamiento al mundo civilizado, incluyendo a aquellos organismos por los Derechos Humanos para que investiguen el brutal asesinato de mi hermano y se compense a sus hijos", ha pedido Qasim, especialmente preocupado por los niños.
Qasim ha presentado un "primer informe de la investigación" por el asesinato de su hermano y ha hecho un llamamiento a las autoridades estadounidenses, quienes se atribuyeron la responsabilidad del ataque. La Policía ahora deberá investigar el asunto. "Quiero justicia y pido acciones contra la autoridades estadounidenses", ha expuesto en el documento.
LA CASUALIDAD HIZO QUE AZAM LLEVASE A MANSUR EN SU COCHE
Azam conseguía gran parte de su trabajo a través de una pequeña empresa local de transporte propiedad de Habib Saoli, que tiene su oficina cerca de la aduana entre Irán y Pakistán. Mansur salió de la aduana poco después de las 9.00 horas del 21 de mayo para regresar a Pakistán tras una larga visita a Irán, según las informaciones, donde acudió al médico y visitó a miembros de su familia.
Mansur cruzó la frontera haciéndose pasar por un ciudadano paquistaní con un pasaporte y documento de identidad falso bajo el nombre de Mohamed Wali.
Tan pronto como cruzó la frontera, comenzó a buscar transporte para el viaje de 600 kilómetros hasta la ciudad de Quetta. Un empleado de una compañía de autobuses, Said Ahmed Jan, propuso a Mansur coger su minibús con destino a Quetta, pero Mansur no estaba interesado. "Me dijo: 'yo quiero ir en coche' por lo que llamé a Habib y le pedí que le proporcionara un coche", explicó Jan. "Habib cobró una pequeña comisión y le dio el trabajo a Azam", señaló.
Habib Saoli dijo que no podía recordar si Mansur, que inicialmente trató de regatear el precio de 14.000 rupias (unos 120 euros), había utilizado alguno de sus coches anteriormente.
Es probable que Mansur considerase que estaba a salvo, ya que Estados Unidos no ha llevado a cabo ninguna operación dentro de Baluchistán a pesar de que en esta provincia viven muchos de los comandantes talibán, con los que Estados Unidos lleva en guerra 15 años.
La situación es diferente en Waziristán, una región tribal al norte, donde los comandantes milicianos operan con temor, dada la intensa actividad de los drones de la CIA. En Waziristán los objetivos son por lo general grupos afiliados a Al Qaeda o de la red Haqqani, un aliado de los talibán. Para muchos miembros de la dirección de los talibán, la Shura o Consejo de Quetta, la posibilidad de ser atacado dentro de Pakistán es algo que desconocen.
Sin embargo Estados Unidos ya había decidido que si tenían la oportunidad de matar a Mansur, a quien el Pentágono describió como un "obstáculo para la paz", lo harían. Mansur evitó de forma activa que los comandantes talibán mantuviesen conversaciones con los representantes del Gobierno afgano. El intento de fomentar un proceso de reconciliación de este tipo es una parte clave de la estrategia de Estados Unidos en la región y respalda a Pakistán en su esfuerzo por juntar a las dos partes.
Sin embargo, Mansur ha sido el responsable de la creciente violencia en Afganistán, lo que ha obligado al gobierno de Kabul a abandonar parte del territorio a favor de los insurgentes.
No se sabe por qué Estados Unidos esperó hasta que Mansur hubiera completado más de dos tercios de su viaje, después de haber estado en la carretera durante casi seis horas, pero el coche finalmente fue destruido por los ataques con misiles a media tarde, poco después de que realizaran una parada de descanso cerca de la ciudad de Ahmad Wal, a unos 35 kilómetros del espacio aéreo afgano.
INDEMNIZACIÓN PARA LA FAMILIA
Qasim dijo que no podía creer la noticia de la muerte de su hermano cuando la recibió o entender cómo el líder de los talibán podía viajar con tanta libertad.
"¿Por qué ninguna de las cientos de tropas paramilitares lo detuvieron como hacen con los pasajeros comunes?", se quejó el hermano del fallecido. "¿Por qué los estadounidenses lo mataron sólo por conducir un coche?", añadió. "En la frente de Mansur no estaba escrito que era un líder talibán, viajaba con documentos válidos", señaló Qasim.
Mureed Shah, un funcionario local, señaló que Azam "no tenía vínculos con ningún grupo radical". "Conozco personalmente a Azam. Tenía un trabajo mal pagado para mantener a su familia pobre", dijo Shah. "He escrito al Gobierno en Quetta para que pague una indemnización a la familia", añadió el funcionario.
Qasim ha señalado que hasta el momento ningún miembro del Gobierno había contactado con él para hablar de la compensación. El Ejército de Estados Unidos ha realizado pagos a las víctimas civiles de las operaciones militares, incluyendo ataques con drones, en la zona fronteriza de Afganistán, pero no en Pakistán.
Un experto en drones de Amnistía Internacional, Mustafa Qadri, dijo que la familia tenía derecho a presentar una demanda y a la reclamación por daños. "Estados Unidos ha dicho abiertamente que quiere minimizar las bajas civiles y proporcionar una indemnización a los civiles que mueren", señaló Qadri. "Así que si esto está justificado como un efecto más del conflicto afgano, ¿por qué Estados Unidos no ha dicho ha dicho nada acerca de la víctima involuntaria de este ataque?", recalcó el experto.