Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Las familias de los cinco jóvenes desaparecidos en Tierra Blanca piden detener a los autores intelectuales

Los padres de los cinco jóvenes desaparecidos en la región de Tierra Blanca, en el estado mexicano de Veracruz, han reclamado este miércoles la detención de todos los autores, tanto intelectuales como materiales, de este crimen.
"Debemos ampliar la búsqueda de los autores intelectuales y autores materiales que todavía faltan por atrapar", ha dicho Bernardo Benítez, padre de uno de los jóvenes desaparecidos y portavoz de las cinco familias.
Benítez ha demandado que "se llegue hasta las últimas consecuencias para que esto no siga pasando". "La Gendarmería ha estado trabajando bien, les damos un voto de confianza para que aclare todo", ha apuntado, según informa el diario mexicano 'Milenio'.
El hombre ha reaccionado así a la declaración de Rubén Pérez Andrade, uno de los ocho policías detenidos, según el cual los cinco jóvenes fueron interceptados, asesinados e incinerados porque les parecieron "sospechosos".
De acuerdo con la versión oficial, los cinco jóvenes --cuatro hombres una menor de 16 años-- fueron detenidos el 11 de enero cuando volvían de un viaje de fin de semana al ser confundidos con miembros del crimen organizado.
Al menos ocho policías estatales los arrestaron y se los entregaron al Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG). "Fueron quemados, molidos y tirados a un pequeño río", ha detallado el subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Roberto Campa.
Los jóvenes desaparecieron en Tierra Blanca, una zona del estado de Veracruz donde opera principalmente el temido cártel de Los Zetas, que también se dedica a otros ilícitos como secuestros y tráfico de inmigrantes centroamericanos.
En el marco de la investigación de este caso, las autoridades mexicanas han hallando 400 restos humanos en el mismo lugar donde supuestamente fueron asesinados los jóvenes, lo que --de acuerdo con las familias-- demuestra un patrón de comportamiento.