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Una fuerte réplica del terremoto sacude a Chile

La alarma se sucede cuatro días después del terremoto de 8,8 grados que la madrugada del pasado sábado devastó una amplia zona del centro y sur de Chile, con un balance provisional de 803 muertos y dos millones de damnificados.

Según el Servicio Geológico de Estados Unidos, se registró un segundo seísmo pocos segundos después del anterior, esta vez de 6 grados en la escala de Richter, con epicentro localizado también bajo el mar a 84 kilómetros al suroeste de Talca, capital de la región del Maule.
Aún no han comenzado las tareas de limpieza

Han pasado cuatro días desde que un terremoto asolara Chile y todavía no han empezado las tareas de limpieza y reconstrucción en las zonas más afectadas. Éstas se están tornando intransitables por la cada vez mayor cantidad de escombros y desperdicios que invaden las calles.

En la ciudad de Concepción, la tercera del país y una de las más afectadas por el sismo de 8,8 grados en la escala de Richter, todavía no se ha visto un sólo equipo para empezar a retirar los escombros que mantienen cortadas muchas vías.

Desde que se produjo la catástrofe no se han restablecido las tareas de limpieza en las vías, que acumulan montones de basura y desperdicios, restos en muchos casos de los masivos saqueos que en la jornada del domingo se produjeron en toda la zona.

En las localidades más afectadas, como Dichato y Talcahuano, la situación es todavía peor.

En estas localidades costeras, duramente castigadas por el maremoto, el hedor a putrefacción se está tornando insoportable.

Los afectados se ven desprotegidos

Aunque han empezado a repartir productos básicos con cuentagotas, muchos vecinos siguen durmiendo en tiendas de campaña en las calles, protegidos por barricadas para evitar los saqueos, porque no tienen otro lugar donde hacerlo.

Además, para complicar la situación, desde que se produjo el desastre no ha vuelto a salir el sol y los días húmedos y fríos se han sucedido sin descanso.

Polémica por desestimar el tsunami

Mientras el país es un caos, la polémica por la desestimación de tsunami tras el terremoto que sufrió Chile ha proseguido al acusar la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) de indicaciones ambiguas a la Marina, cuyo jefe, el almirante Edmundo González, ha reconocido que se procedió con confusión.

La Marina ha insistido en que la advertencia fue dada a tiempo, pero la Onemi le acusa de haber descartado un posible maremoto "en tres oportunidades" tras el sismo.

El propio ministro de Defensa, Francisco Vidal, ha admitido que el organismo de la Marina encargado del asunto cometió un error y dijo que "lo que tuvimos fue un tsunami, aquí y en Burundi".

La ayuda comienza a llegar
De forma paralela ha comenzado a fluir hacia las áreas afectadas cargamentos de ayuda, que se espera aumenten con el correr de los días, pues la conexión vial entre Santiago y el sur del país se ha restablecido, aunque con desvíos y otras medidas que hacen muy lenta la circulación.
Helicópteros militares con ayuda llegaron al litoral del Maule, donde varias localidades costeras fueron arrasadas por un tsunami que siguió al terremoto. También tres naves de la Marina con más de mil toneladas de ayuda comenzaron a recorrer las localidades costeras de todas las regiones afectadas por el sismo. RSO