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Tres guardias reales suecos se enfrentan a sentencias de hasta dos años de prisión por trabajar ebrios

Tres militares que se han presentado ebrios a sus puestos de trabajo como guardias en el Palacio Real de Estocolmo, en Suecia, podrían enfrentarse a penas de cárcel y multas, según ha recogido este viernes la cadena de radio sueca Sveriges Radio.
"Como jefe de batallón asumo la responsabilidad de mi unidad. Me tomo muy seriamente el incidente y estoy profundamente disgustado con los individuos que se han saltado todas las normas de nuestra unidad", ha asegurado el jefe del batallón de rifles del Ejército, Urban Edlund, en un comunicado publicado en la página web de las Fuerzas Armadas suecas.
Los tres hombres habían estado bebiendo cerveza y coñac en un recorrido turístico por la capital. Antes de presentarse en sus puestos de trabajo se habrían tomado varias pastillas para la tos y habrían comenzado la jornada cogiendo sus fusiles de asalto con bayonetas AK-5C.
Fue un transeúnte, que vio a los guardias fumar y charlar, quien notificó el hecho al comandante. Los tres hombres fueron obligados a dejar las armas y llevados ante la Policía.
"Nuestros jefes deberían de confiar en que nos tomamos la labor de una manera competente y responsable, pero esta confianza se ha roto", ha continuado Edlund.
Los tres se enfrentan a cargos por mala conducta y se enfrentan a multas y a sentencias de prisión de hasta 2 años de duración, según han asegurado los medios locales.