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Los niños haitianos lamentan que "la ayuda no llega" seis años después del terremoto

"Hay países que están colaborando con Haití, pero la ayuda jamás llega al pueblo, desaparece en el camino"
Haití sigue siendo, seis años después del devastador terremoto, un país necesitado, como demuestra el testimonio de varios niños que lamentan que la ayuda sigue sin llegar a la población más vulnerable y sin paliar las graves carencias en sectores clave para el desarrollo de la nación más pobre de América.
La Asociación Audiovisual Educar desde la Infancia ha dado voz a niños y adolescentes que, mediante un vídeo participativo, repasan el estado actual de un país que aún trata de sanar las heridas de un seísmo que dejó alrededor de 300.000 víctimas e incontables destrozos materiales.
'Me llamo Haití, bienvenidos' recoge cinco años de grabaciones en Jacmel y, en varios extractos grabados recientemente y difundidos por la ONG, niños y adolescentes cuestionan dónde han ido a parar los fondos prometidos a bombo y platillo por gobiernos y organismos internacionales. Muestran la escuela en la que estudian, sucia y semiderruida, y reclaman atención para quienes más sufren.
"Hay países que están colaborando con Haití, pero la ayuda jamás llega al pueblo, desaparece en el camino", asegura uno de los jóvenes, que sospecha que el Gobierno "se lo guarda" para el enriquecimiento de una clase política foco de las críticas durante estos últimos años.
"Hay gente que coge parte del dinero y a nosotros nos llega solo un poco, hasta a la gente pobre que vive en la calle no les dan nada", afirma otra niña que pide empleos y escuelas para todos. Coincide en su llamamiento con otro compañero: "Si alguien es presidente, senador o diputado, cuando tiene el dinero en sus manos debe construir universidades y escuelas para que los niños puedan aprender".
Una de las niñas participantes del proyecto de la Asociación Audiovisual Educar reconoce que, si bien "hay países que ayudan", esta colaboración "no es suficiente", en la medida en que "hay mucha gente que vive en casas destruidas".
"Hay muchas víctimas además de las que murieron en el terremoto de 2010", subraya, mientras otra de las menores recuerda que "hay mucha gente que vive en carpas".
Por su parte, otro de los niños reclama que se construyan centros para los pobres y lamenta que en mercados como los de Jacmel es frecuente ver a personas pidiendo ayuda. Como apunta este menor, "Haití necesita mucha ayuda, pero no llega nunca", ni siquiera cuando ya han pasado seis años de un terremoto que sacudió las conciencias del mundo.
DOCUMENTAL
El proyecto 'Me llamo Haití, bienvenidos' nació inicialmente como un cortometraje y ha crecido al mismo ritmo que el de sus protagonistas, un grupo de niños de Jacmel que han aprendido a producir y crear su propio documental.
Lovna, Jivenson, Mylove, Stanley, Jefthe y Caturcia, entre otros, han pasado de niños inocentes a adolescentes "defraudados", según una nota de la Asociación Audiovisual Educar. Conforme ha transcurrido el tiempo, se han vuelto más críticos sobre las promesas incumplidas y han entendido la importancia de comunicar su "impotencia" al mundo.