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La imputación por agresión sexual arruina el brillante futuro de Helen Goddard

Imagen del colegio en el que trabajaba Helen Goddard en Londres. Foto: Daily Mailtelecinco.es
Desde su casa en un tranquilo barrio de Hampshire, el padre de Helen, de 50 años, aún no puede creer lo que ha pasado: el brillante futuro que planeaba siempre sobre su hija ha quedado definitivamente extinguido. Sea o no enviada a prisión no podrá volver a enseñar. "Con este error ha dañado irremediablemente su carrera y su vida", ha dicho a un periódico británico.
"Ha perdido todo aquello por lo que había luchado duro". Ahora le tocará labrarse un futuro nuevo marcada por el hecho de figurar en una lista de agresores sexuales y con antecedentes. La profesora se ha declarado culpable de seis delitos de actividad sexual con una menor entre el 15 de febrero y el 11 de julio de 2009, aunque ella ha defendido que hay algo injusto en resultar castigada por amar a alguien.
Su padre no podía imaginar que pudiese ocurrirle algo así:  "Les dimos a ella y a su hermano una gran infancia llena de oportunidades para que desarrollasen sus talentos musicales innatos y para que tuviesen buenos trabajos y una buena vida".
Una niña prodigio
Helen fue considerada un talento musical para su edad. Áctuó para la Reina en el Royal Albert Hall y participó en conciertos en Líbano y Oriente Próximo. En 2000, con 17 años, fue seleccionada como uno de los cuatro jóvenes músicos británicos que participaron en la ceremoria de apertura de los Juegos Olímpicos de Sydney.
"Siempre ha tenido un gran talento y estoy muy orgulloso de sus logros musicales", ha asegurado su padre.
Su imputación en un caso de agresión sexual al mantener relaciones con una de sus alumnas, una menor de 15 años, no sólo afectará a su futuro laboral. También a su vida diaria. De momento se ha visto obligada a regalar a su perro y tendrá que poner en venta su casa. Helen vivió en un piso de alquiler en Greenwich hasta hace tres años. Entonces empezó a trabajar en el City of London School y sus padres la ayudaron para que se comprase una casa. Tras haber perdido su trabajo y la posibilidad de volver a enseñar tendrá que venderla.    LA