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Los 28 achacan el incumplimiento del objetivo de la AOD a la presión "severa" de los ajustes en "la mayoría"

España es el país de la UE que más esfuerzos tiene que hacer para alcanzar el 0,7% fijado
Los responsables de Desarrollo de los Veintiocho han achacado a la presión "severa" por los ajustes económicos debido a la crisis el hecho de que la Unión Europea en su conjunto no haya alcanzado ya el objetivo de destinar el 0,7% del Producto Interior Bruto a Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD).
"El Consejo señala con decepción que a pesar del crecimiento real en la AOD en la UE en más de un tercio desde 2002, la crisis económica y las presiones presupuestarias severas en la mayoría de los Estados miembro de la UE se ha traducido en que la UE no ha cumplido el objetivo ambicioso de destinar colectivamente el 0,7% de Renta Nacional Bruta a AOD en 2015, como se había fijado en 2005", han admitido los Veintiocho en unas conclusiones sobre el informe anual de la ayuda al desarrollo de 2016.
España y otros tres países de la Unión Europea --Francia, Bulgaria y Chipre-- mantuvieron su AOD congelada en 2015, mientras que se redujo en nueve (Luxemburgo, Dinamarca, Bélgica, Croacia, Finlandia, Irlanda, Malta, Portugal y Rumanía). Y subió en un total de 15 países (Austria, Alemania, Grecia, Suecia, Países Bajos, Eslovenia, Italia, Hungría, Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Eslovaquia, República Checa y Reino Unido), según datos preliminares del informe.
La ayuda española se mantuvo en el 0,13% de la Renta Bruta Nacional (RBN) en 2015, igual que el año anterior y se situó en los 1.446 millones de euros, un porcentaje que sitúa a España como el que más esfuerzos tiene que hacer de todos para llegar al objetivo del 0,7% pactado, al tener que subir otro 0,57%, por delante de Grecia (0,56%) y Portugal (0,56%), los dos que tienen que hacer más esfuerzos junto con España.
No obstante, en términos absolutos, España fue el noveno país que más ayuda al desarrollo destinó el año pasado, sólo por detrás de Reino Unido (16.858 millones), Alemania (16.028 millones), Francia (8.317 millones), Suecia (6.393 millones), Países Bajos (5.240 millones), Italia (3.466 millones) Dinamarca (2.313 millones) y Bélgica (1.708 millones).
Sólo cinco Estados miembros cumplen ya la meta del 0,7% e incluso la superan: Suecia (1,4%), Luxemburgo (0,93%), Dinamarca (0,85%), Países Bajos (0,76%) y Reino Unido (0,71%), según los datos publicados.
AYUDA COLECTIVA RÉCORD
La ayuda al desarrollo colectiva de la Unión Europea en su conjunto, es decir, de las instituciones y de los Estados miembros aumentó hasta los 68.226 millones de euros en 2015, un 15% más frente a los 59.313 millones del año anterior.
Se trata del tercer aumento anual consecutivo y el récord de ayuda hasta la fecha y, aunque todavía representa apenas el 0,47% de la Renta Nacional Bruta (RNB) supone cuatro décimas más que en 2014 y está por encima de la media del 0,21% de ayuda que destinó el resto de países de la OCDE.
Los costes de los refugiados que notificaron los Estados miembro pasaron de 3.300 millones o el 0,56% de la AOD colectiva a los 8.600 millones de euros, equivalentes al 12,5% de la ayuda al desarrollo colectiva en 2015, algo que refleja la magnitud del impacto de la crisis de refugiados en la UE.
El aumento global de la AOD de la UE fue de 8.900 millones de euros, es decir, que superó al aumento de los costes vinculados a la estancia de los refugiados (5.300 millones).
Los Veintiocho han insistido en que la ayuda colectiva europea "es más del doble" de la que destina la media del resto de países de la OCDE no europeos y en todo caso han reiterado su compromiso de cumplir sus objetivos "individuales" y "colectivos" y para ello prometen que "tomarán acciones realistas, verificables para cumplir estos compromisos".
Los países de la UE ya reiteraron su compromiso de destinar el 0,7% de la Renta Nacional Bruta de aquí al 2030 cuando concluya la nueva Agenda global de Desarrollo post 2015 "teniendo en cuenta las circunstancias presupuestarias" en el caso de los países que entraron en la UE antes del 2002 y los que entraron después se comprometieron a elevar su ayuda al 0,33%, mientras que los que ya cumplen la meta se comprometieron a mantenerla o incluso elevar más su ayuda.
Además, se comprometieron a destinar entre el 0,15-0,20% de la RNB a ayuda para los países menos desarrollados "a corto plazo" y alcanzar el 0,20% como muy tarde en 2030.
Los Veintiocho también se han comprometido a seguir avanzando para mejorar la programación conjunta de la ayuda al desarrollo de los países y la UE, que ya está en marcha o prevista en 55 países desde que se comenzó a promover en 2011.
"La programación conjunta tiene el potencial para reforzar la eficacia, la coherencia, la transparencia, la previsibilidad y la visibilidad de la asistencia externa de la UE y de sus Estados miembro", han subrayado los Veintiocho en un texto de conclusiones adoptado sobre la programación conjunta, que puede mejorar la división de trabajo y reducir la fragmentación de la ayuda pero avisan de que "los costes de transacción en algunos casos todavía son elevados" y hay que mejorar "la sincronización de los ciclos de programación" entre los países y el país receptor.
Los Veintiocho también han subrayado, en otras conclusiones adoptadas sobre la responsabilidad en la cadena global, la importancia de la implicación del sector privado para promover el crecimiento duradero y la necesidad de promover más la Responsabilidad Social Corporativa. Y han respaldado que se incluyan "sistemáticamente" disposiciones de comercio y desarrollo duradero en los acuerdos de libre comercio que negocie la UE con terceros para que se respeten los estándares laborales y los acuerdos ambientales multilaterales.