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"Si te hubieran matado un hijo buscarías debajo de las piedras"

La propuesta de Felipe Calderón, que será discutida en los días siguientes por autoridades locales y sociedad civil, fue hecha en una reunión con parte de su gabinete, el gobernador del estado de Chihuahua, José Reyes Baeza, el alcalde de Ciudad Juarez, José Reyes Ferriz, representantes sociales y familiares de los jóvenes asesinados durante una fiesta el pasado 31 de enero.
Calderón escuchó a representantes sociales que le pintaron el negro panorama que vive esta urbe de 1,5 millones de habitantes, vecina de la estadounidense El Paso (Texas) Los ciudadanos denunciaron abusos de militares desplegados por miles en esa localidad para combatir al narcotráfico.
Sobre esas acusaciones el mandatario dijo que "no se vale el abuso, pero tampoco denostar a los soldados que están arriesgando su vida por otros ciudadanos".
Pero la iniciativa del Gobierno mexicano quedó relegada a un segundo plano por la intervención de los padres de los 15 chicos, menores de edad, asesinados hace 10 días. Dieron la espalda a Calderón durante su discurso.
La madre de dos de los menores se saltó el dispositivo de seguridad y se plantó ante el presidente para llamarle mentiroso por haber dicho que el crimen de los jóvenes fue un ajuste de cuentas entre pandillas callejeras. "Si te hubieran matado un hijo buscarías debajo de las piedras", sentenció la mujer.
La madre exigió justicia y el presidente pidió perdón por sus palabras sobre los fallecidos.
 
En los últimos tres años se han registrado en el país unos 17.000 muertos, la mayoría, según las autoridades, producto de las luchas entre cárteles.
Cuidad Juárez sufre las consecuencias de la guerra entre dos cárteles de narcotraficantes por el control del paso de cocaína y marihuana entre México y Estados Unidos. Utilizan como su ejército a pandillas juveniles de ambos países, que el año pasado asesinaron a 2.400 personas en la ciudad.
EBP