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El primer ministro asegura que los diplomáticos secuestrados se encuentran en buen estado de salud

El primer ministro de Libia, Abdulá al Thini, ha asegurado este lunes que el embajador jordano y los dos diplomáticos tunecinos secuestrados en el país se encuentran en buen estado de salud, al tiempo que ha garantizado que las autoridades siguen haciendo esfuerzos para lograr su liberación.
Las palabras de Al Thini han llegado poco después de visionar un vídeo que ha sido entregado por los secuestradores como prueba de vida. El primer ministro ha dicho que el Gobierno mantiene las líneas de comunicación con los captores.
"No queremos utilizar la fuerza contra los secuestradores, queremos alcanzar una solución pacífica", ha remachado, según ha informado el diario 'The Libya Herald'.
El embajador de Jordania, Fawaz al Itan, fue secuestrado en la capital libia, Trípoli, a mediados de abril. Los milicianos islamistas han pedido la liberación de varios combatientes encarcelados en prisiones jordanas a cambio de su liberación.
El secuestro de Al Itan se sumó al de dos diplomáticos tunecinos, raptados durante el último mes por organizaciones islamistas libias, que piden la liberación de milicianos encarcelados en Túnez tras haber atacado a las fuerzas de seguridad en 2011.
Las autoridades libias están tratando de contener a los antiguos rebeldes y milicianos islamistas que combatieron para derrocar a Muamar Gadafi en 2011 y que han creado poderosos y violentos grupos armados.
Las potencias internacionales han mostrado su preocupación por la permeabilidad de las fronteras libias y la ausencia de un Gobierno eficaz que sea capaz de dirigir al país, que se ha convertido en un refugio seguro para milicianos islamistas procedentes de Siria, Egipto y otros países subsaharianos.
Los grupos tribales, milicias y algunos ciudadanos han recurrido al bloqueo de carreteras como táctica de negociación con el Gobierno libio. Algunas organizaciones rebeldes han asaltado y cerrado instalaciones petroleras del país, miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), lo que ha provocado un aumento de la preocupación sobre el abastecimiento de crudo en el mercado internacional.