Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La muerte de un cuarto bebé en China por leche adulterada extiende la alarma

Con anterioridad se había informado de un fallecimiento en la provincia de Zhejiang (este del país) y dos en Gansu, los primeros casos de muerte de niños intoxicados, ocurridas en mayo y julio, aunque no se dieron a conocer hasta la semana pasada.
Entretanto, la policía china ha detenido a 18 personas e interrogado a decenas por su supuesta implicación en el caso. Seis de los arrestados vendieron presuntamente la melamina a los tratantes de leche, actividad a la que se dedican los otros 12 arrestados, que revendían el alimento a compañías lácteas.
El escándalo ha causado además la expulsión de cinco funcionarios locales, el último Ji Chuntang, alcalde y jefe del Partido de Shijiazhuang (Hebei), por no reaccionar cuando Fonterra, gigante lácteo neozelandés, informó el mes pasado a sus socios de que había detectado leche contaminada.
El pánico y la desconfianza ha llevado a muchas madres a trasladar a sus hijos a los hospitales, que en algunos lugares han prometido pruebas gratuitas (en China la sanidad es de pago).
La melamina es un compuesto químico prohibido para el consumo humano que da mayor consistencia a los líquidos y, al ser rico en nitrógeno, puede engañar los detectores del nivel de proteínas. Mezclada con la leche en polvo, ha causado problemas renales, como cálculos, a los bebés que la han consumido en toda China. EPF