Una mujer iraní, a punto de ser lapidada
Amnistía Internacional pide ayuda a través de su página web para recoger firmas
Ocho personas más siguen expuestas a ser lapidados
Irán reconoció 346 ejecuciones de este tipo cometidas en 2008
Las noticias alentadoras del fin de las lapidaciones en Irán en 2008 se vieron ahogadas cuando a finales de ese año salieron a la luz dos nuevos casos. Ahora Amnistía Internacional advierte del riesgo inminente que corre Kobra Babei, tras el ahorcamiento de su esposo Rahim Mohammadi, acusado de "sodomía". Para tratar de frenar esta practica inhumana, la organización ha publicado una ciberacción con el objeto de recoger firmas para instar a las autoridades de Irán a que declaren de inmediato una suspensión efectiva de las ejecuciones por lapidación.

En Irán, la lapidación es preceptiva en caso de adulterio estando casado. Foto: Archivo.
Kobra Babaei y Rahim Mohammadi tienen una hija de 12 años. Eran muy pobres y tuvieron que recurrir a la prostitución para poder mantenerse económicamente después de mucho tiempo sin encontrar trabajo.
Ambos fueron condenados a morir lapidados tras ser declarados culpables de "adulterio estando casados". Rahim también fue declarado culpable de "sodomía", "delito" que se castiga igualmente con la ejecución, aunque por el método que el juez decida.
El abogado de la pareja, Mohammad Mostafaei, ha manifestado que considera ilegal el ahorcamiento de Rahim Mohammadi puesto que las autoridades no informaron al abogado de que su cliente estaba a punto de ser ejecutado, tal y como exige la ley iraní.
Además, Mostafaei ha explicado que no había pruebas de la "sodomía" y que, a su juicio, se había presentado este cargo para que las autoridades pudieran ahorcar a Mohammadi, en vez de lapidarlo. Según el letrado, Kobra Babaei corre riesgo inminente de lapidación ahora que su esposo ha sido ejecutado.
Según fuentes de Amnistía Internacional, actualmente seis mujeres más y otros dos hombres siguen expuestos a ser lapidados. Las mujeres son: Iran A., Khayrieh V., Ashraf Kalhori, Sakineh Mohammadi, M.J. y Hashemi-Nasab, y los hombres Mohammad Ali Navid Khamami y Naghi Ahmadi.

En Irán, la lapidación es preceptiva en caso de "adulterio estando casado". En 2002, el presidente de la Magistratura estableció por medio de una directiva una moratoria de las lapidaciones, y en agosto de 2008, el portavoz de la Magistratura anunció la suspensión de las ejecuciones por lapidación.
Amnistía Internacional considera que la ejecución por lapidación agrava la brutalidad de la pena de muerte por ser un método concebido específicamente para aumentar el sufrimiento de la víctima.
Torturados hasta la muerte
El Código Penal iraní es muy específico con respecto al modo de llevar a cabo la ejecución y al tipo de piedras que deben utilizarse. El artículo 102 dispone que, para la lapidación, los hombres serán enterrados hasta la cintura, y las mujeres, hasta el pecho. El artículo 104 dispone, en relación con la pena por adulterio, que deben utilizarse piedras "no tan grandes como para matar a la persona de uno o dos golpes ni tan pequeñas como para no poder considerarlas piedras".
En 2008, Irán llevó a cabo, al menos, 346 ejecuciones. Desde enero de 2009 hasta el 25 de agosto, al menos 318 personas habían sido ya ejecutadas. El gobierno no informa sobre las condenas de muerte y ejecuciones de manera oficial, por lo que resulta imposible saber el número real. RSO






























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