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La oposición acusa a Damasco de tratar de desmantelar la red de activistas que informan de la represión en Siria

La oposición siria ha acusado al régimen de Bashar al Assad de tratar de liquidar el entramado de "periodistas ciudadanos" que se aprestan a evidenciar los indicios de la represión acometida por las fuerzas de seguridad sirias.
En declaraciones a la cadena norteamericana CNN, varios activistas sirios han declarado bajo la condición de anonimato que el Gobierno sirio ha urdido arrestos y se ha incautado de numeroso material que, entre otras cosas, llegó a poner en peligro la vida de los periodistas que quedaron atrapados en el barrio de Baba Amro, en la ciudad de Homs (oeste).
Uno de estos "periodistas ciudadanos" sirios y director del centro de medios de Homs, Alí Mahmud Othman, ha sido detenido por las fuerzas sirias y, según ha relatado un activista sirio, "ha sido torturado" y las autoridades han confiscado todos sus materiales. "Ahora, las vidas de nuestros activistas y periodistas ciudadanos en todo el país están en peligro", ha sentenciado.
Asimismo, varios activistas han asegurado que Othman está retenido en una prisión militar ubicada en Aleppo, en el noroeste de Siria, desde que fuera detenido el pasado miércoles.
Por su parte, la portavoz de los Comités de Coordinación Local, Rafif Jouejati, ha indicado que un activista que estaba escondido, grabando las columnas de humo que salían de un edificio bombardeado falleció recientemente a causa de un disparo de un francotirador. "Parece que este es el 'modus operandi' del régimen: si no pueden reprimir a la disidencia con la fuerza bruta, quizá abatiendo a todos que documentan su fuerza bruta puede ser algo efectivo", ha denunciado la portavoz de uno de los pocos organismos opositores cuya estructura radicada en Siria.
ENVIADOS A SIRIA
Estos "periodistas ciudadanos" son los que han ayudado a los enviados especiales a Siria a infiltrarse en el país de forma clandestina e informar de la situación. No obstante, algunos han denunciado que los rebeldes que les han protegido también les han presionado para dar una determinada versión de los hechos.
El fotógrafo británico que resultó herido en el asedio al barrio de Baba Amro, Paul Conroy, ha recalcado que el régimen de Al Assad trata de "asegurar que la información independiente sea algo imposible". Además, ha revelado que Othman fue uno de los activistas que le ayudó a escapar del barrio de la ciudad de Homs. "Si no hubiera sido por él, ningún medio occidental podría haber trabajado en Baba Amro y ser testigo de la represión sobre la población civil", ha enfatizado Conroy.
Por su parte, la representante británica de la ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF), Heather Blake, ha acusado este sábado a las autoridades sirias de "atacar de forma sistemática a los periodistas que trabajan en Siria, máxime a los periodistas locales y centros de medios que se han establecido". Blake ha aclarado que estas acusaciones están fundamentadas en las investigaciones realizadas por RSF y otras organizaciones.
En esta misma línea se ha manifestado el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ) que ha informado de que al menos ocho periodistas han perdido la vida en Siria desde noviembre, haciendo de este país "uno de los lugares más peligrosos para los periodistas a día de hoy".
Las últimas víctimas mortales han sido, de acuerdo con el CPJ, dos periodistas freelance británicos de origen argelino que fueron abatidos por los disparos realizados presuntamente por miembros de las fuerzas de seguridad del régimen sirio cerca de la frontera con Turquía. Ambos estaban realizando un documental sobre la huida de los sirios desplazados a Turquía y se encontraban bajo la protección de activistas sirios de la provincia de Idlib, en el oeste de Siria.