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El padre de 'Baby RB': "Sentía que era la única voz de mi hijo"

La batalla por el futuro de Baby RB llegó incluso hasta los tribunales de Reino Unido. Foto: Informativos Telecincotelecinco.es
Primero se opuso a que se desconectara al pequeño 'Baby RB' de la máquina que lo mantenía con vida. Después se retractó y dio su visto bueno a la petición de la madre y los médicos para dar el último adiós a su hijo que padecía una rara enfermedad. Tras la muerte del bebé de sólo un año, el padre ha hablado de su desesperación. Según publica el Daily Mail en su edición online, el padre ha declarado que "sentía que había sido la única voz que hablaba en nombre del niño".
El padre mantuvo la esperanza hasta el último minuto. Esperaba que su hijo pudiera someterse a una operación y, tras ello, poder llevar una calidad de vida aceptable fuera del hospital. Sin embargo, el progenitor reconoció finalmente que la situación del bebé era demasiado severa y decidió aceptar la muerte de su hijo.
"No se arrepiente de la decisión, pero dice que siente que era la única voz de 'Baby RB'", ha explicado un amigo de la familia.
Los médicos, junto a la madre del menor, sostenían que la mejor decisión era desconectar al pequeño de la máquina que lo mantenía con vida."Defendemos la posibilidad de que el bebé tenga una muerte digna", aseguraban.
Pese a ello, el padre de Baby RB no lo veía así y defendía que se le practicara una traqueotomía antes de tomar una decisión tan definitiva.
El pasado viernes el ventilador que asistía al pequeño se apagó. El tubo de respiración le fue retirado y sus padres le dieron el último adiós abrazándole y besándole sin la parafernalia médica que le acompañó en su corto año de vida.
"Fue increíble verle sin los tubos. Parecía en paz. Era tan hermoso", aseguraba la madre. "Lo último que le dije fue que le quería y que siempre sería así".
El niño nació el 10 de octubre de 2008 con serios problemas respiratorios, que obligaron a conectarle inmediatamente a un respirador artificial para que siguiera con vida. Desde entonces, y una vez diagnosticado el síndrome genético (SMC), el niño había perdido la práctica totalidad de su tono muscular y era incapaz de mover brazos y piernas. EPF