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El español acusado de participar en las protestas de Honduras permanecerá en prisión

La magistrada Silvia Torres, del Juzgado de Letras Penal de Tegucigalpa, ha dictado auto de prisión contra Porta y el hondureño Santos Reynaldo García, acusados de los delitos de sedición y daños agravados por atacar supuestamente dos vehículos de la Policía cerca del Estadio Nacional el pasado día 22.
Otros seis acusados, incluida la novia de Porta, María Antolina García, han sido dejados en libertad, según explica el abogado del español, Marco Tulio Amaya, quien ha señalado que la sedición es un "delito político".
El letrado, del Frente de Abogados contra el Golpe de Estado, ha anunciado que esta semana apelará la resolución de la juez, que ha calificado de "injusta"; insiste en que "no hay pruebas" contra Porta y García, y que la apertura del juicio puede demorar entre ocho meses y un año mientras se cubren las etapas previas.
Acusado de sedición y daños agravados
Porta, de 41 años y originario de Cádiz, asegura que "es mentira" que él haya participado en los hechos que se le imputan y por los cuales la Fiscalía les acusó de sedición y daños agravados.
Según la Fiscalía, Porta y los otros siete acusados dañaron los dos automóviles de la Policía con piedras y otros objetos, horas después de que se registraran disturbios de simpatizantes de Zelaya en varios puntos de Tegucigalpa.
"No andábamos en la resistencia (popular que respalda a Zelaya); yo venía a conocer a una chavala (María Antolina) en persona, yo no venía a las manifestaciones ni nada de eso", ha insistido el español, quien afirma que antes de viajar a Honduras mantenía contacto con la joven por Internet.
Testimonios contradictorios de la policía
Porta y su abogado aseguraron que la Fiscalía sólo aportó como pruebas los testimonios de tres policías que supuestamente iban en los vehículos atacados, pero que fueron "contradictorios" en sus declaraciones. "No hay fotos, no hay nada contra mí, simplemente la palabra de los policías", afirma el español, y su abogado lamenta que la juez haya desechado la declaración "congruente" de los acusados y aceptado la de los policías, que "no es congruente".
Según Amaya, un policía dijo que sí vio a Porta participar en los supuestos hechos, otro que no lo vio y el tercero que "posiblemente" lo haya visto.
El abogado dijo que la legislación hondureña establece una pena de cinco a diez años de cárcel por sedición y de tres a seis años por daños agravados.
Porta se encuentra desde el 22 de septiembre en la Penitenciaría Nacional, unos 25 kilómetros al norte de Tegucigalpa. BQM