Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Unas 3.000 personas se despiden del estudiante asesinado en El Cairo en una ceremonia sin cámaras

Unas 3.000 personas se han reunido este viernes para asistir al entierro de Giulio Regeni, el estudiante italiano de 28 años que fue asesinado en El Cairo y cuyo cadáver apareció hace diez días con múltiples signos de tortura. Pero lo han hecho en una ceremonia privada, sin cámaras de televisión y sin corona del Estado, a petición de su propia familia.
Por la mañana, numerosos jóvenes e investigadores se iban reuniendo en la localidad de Fiumicello, en el norte del país, para rendir su homenaje al fallecido acompañando a su familia.
El párroco, Luigi Fontanot, inició la homilía a las 14.00, ante un ataúd cubierto de flores blancas seguido por cientos de familiares y amigos, pronunciando pasajes en inglés, para facilitar a los asistentes extranjeros a entenderlo. "No es justo", ha afirmado Fontanot. "Sin justicia no se puede construir la paz (...). Giulio instó a sus muchachos a participar, precisamente, para luchar por estos objetivos de justicia", ha añadido, en declaraciones recogidas por el diario italiano 'La Reppublica'.
"Gracias, Giulio, por tu ejemplo de vida y humanidad", ha afirmado, antes de añadir que "el recuerdo que nos deja es su compromiso con los demás".
El cadáver del joven estudiante italiano fue localizado en un foso ubicado en las afueras de la ciudad el pasado 4 de febrero. Regeni, de 28 años de edad, había desaparecido el 25 de enero, jornada en la que se conmemoró el quinto aniversario del levantamiento contra el régimen de Hosni Mubarak. Un amigo indicó que había desaparecido tras salir de su casa para reunirse con otro amigo en el centro de la ciudad.
Su cuerpo apareció con signos de tortura y múltiples heridas. Días después de conocer el hallazgo de su cadáver, el periódico italiano 'Il Manifesto' sacó a la luz que Regeni había escrito, bajo seudónimo, algunos artículos críticos con el Gobierno egipcio.