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¿Cuándo podremos regresar a la ciudad?

Hoy amanecí con dolor de garganta; un malestar cualquiera en una época excepcional. En tiempos de "inminente pandemia" no hay que permitirse ni estornudar. El temor casi generalizado se toca con la sugestión.
Primero de mayo, día del trabajo . Fecha perfecta para tomar un puente. Viernes de asueto, luego el fin de semana y después seguirla hasta el martes, aprovechando que el 5 de mayo en México se conmemora la Batalla de Puebla, un pasaje bélico entre mexicanos y franceses. Lo que serían cinco días de vacación, son ahora cinco días más de precaución. 
El presidente Felipe Calderón nos recomendó, en un mensaje en cadena nacional, que aprovecháramos estos días para no salir de casa. Y remató: no hay lugar más seguro para evitar contagiarse. En contraste, Barak Obama, presidente del vecino del norte, sólo recomendó a sus ciudadanos lavarse las manos cuando saluden a alguien, cubrirse la boca cuando tosan y sólo permanecer en casa si están enfermos. Las diferencias en las recomendaciones resaltan, las semejanzas en el número de contagio también. A esto, Héctor Aguilar Camín, escritor mexicano, apuntó en su columna en un diario nacional: "México no pudo controlar y aislar el virus, tuvo que aislar y controlar a la gente".
Entre el asueto y la alerta sanitaria, a las 6 de la tarde, las calles estaban prácticamente vacías. En la Condesa, un barrio de moda para ir a comer o por unas cervezas, no había nadie. Todo cerrado. En Coyoacán, un barrio tradicional para caminar y tomarse un café, había muy poca gente. Acaso alguien con un helado, porque afortunadamente para los 34º que hoy tuvimos, las heladerías sí han permanecido abiertas. Sin embargo, quedó claro que no todo mundo se guardó en su casa. En los parques sí había gente paseando, desentumeciéndose. También había coches en las carreteras que salen de la ciudad. A nueve días de incertidumbre, seguimos a la espera de saber si cumplido el plazo (6 de mayo) se terminará o se renovará la alerta. A los capitalinos hoy nos une un deseo: volver a habitar nuestra ciudad.

Cruce de calles (semivacío) que suele ser muy transitado. Foto: M.A