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La policía intenta parar en Karachi los choques que ha dejado 30 muertos

Unos 5.000 miembros de las fuerzas de seguridad se hallan desplegados en la ciudad portuaria paquistaní de Karachi para contener los enfrentamientos entre dos grupos étnicos que se iniciaron hace dos días y que han dejado 30 muertos, informó hoy a Efe una fuente policial.
El jefe policial de Karachi, Wasim Ahmed, explicó que "la violencia se ha concentrado fundamentalmente en el norte" de la ciudad y aseguró que los agentes velarán por la seguridad de los ciudadanos.
"La situación está volviendo a la calma", resumió.
Treinta personas han muerto y 25 han resultado heridas desde el inicio de los tiroteos y enfrentamientos entre los mohajir, inmigrantes musulmanes que llegaron de la India a Pakistán tras la independencia de ambos países, y los pastunes, etnia que se concentra sobre todo en las áreas noroccidentales paquistaníes.
Diez vehículos han resultado también calcinados durante los enfrentamientos, relativamente frecuentes en Karachi y auspiciados por bandas criminales entre la comunidad mohajir y pastún.
Los mohajir, hablantes de urdu -el idioma oficial de Pakistán-, se establecieron sobre todo en Karachi tras la independencia del subcontinente, pero los pastunes suponen cerca de tres millones de la población de la ciudad.
La comunidad mohajir -a la que pertenece el ex general Pervez Musharraf- expresa sus quejas a menudo por lo que considera una pérdida de influencia en la política paquistaní, dominada sobre todo por habitantes de la región oriental de Punjab.