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El presidente del Consejo Provincial de Anbar dice que la opción militar para Faluya "está cada vez más cerca"

El presidente del Consejo Provincial de Anbar, Sabá Karhot, ha subrayado este lunes que la opción militar está "cada vez más cerca" ante la situación en la localidad de Faluya, tomada por el Estado Islámico de Irak y el Levante (ISIS), vinculado a la organización terrorista Al Qaeda, si las milicias armadas se niegan a permitir la entrada de la Policía a la ciudad.
En declaraciones concedidas a la agencia iraquí de noticias NINA, Karhot ha sostenido que si estos grupos no responden a la petición de retorno de la Policía formulada por el alcalde de la ciudad, las fuerzas de seguridad recurrirán a la opción militar e irrumpirán en Faluya.
Asimismo, ha indicado que la situación de seguridad es inestable y ha advertido de que existe un peligro creciente de que la población se quede sin alimentos y ayuda humanitaria debido al cerco establecido por el Ejército. Por ello, ha pedido a la Cruz Roja y otras ONG internacionales que incrementen sus esfuerzos para entregar la ayuda a los residentes de la ciudad.
El ISIS se hizo en diciembre con el control de las localidades iraquíes de Faluya y Ramadi, si bien la Policía y las tribus de esta última ciudad recuperaron el control de la misma. La presencia del grupo sigue vigente en Faluya en medio de un gran despliegue del Ejército en los alrededores.
La salida de las tropas estadounidenses del país y el conflicto en Siria, con fuertes connotaciones sectarias, ha exacerbado las tensiones entre la comunidad suní y el Ejecutivo de Nuri Al Maliki, que tienen como puntos de fricción un sistema judicial que discrimina sistemáticamente a los suníes y la exclusión de esta comunidad de los altos cargos de la Administración iraquí.
No en vano, los enfrentamientos violentos con tintes sectarios entre la minoría suní y la dominante comunidad chií ya eran una tónica habitual, reminiscencia de los años de guerra en Irak tras la ocupación estadounidense --especialmente entre los años 2006 y 2007--.
Los levantamientos populares contra el Gobierno, asimismo, encontraron su germen en la ola de levantamientos de 2011 en Oriente Próximo y el norte de África, conocida como la 'Primavera Árabe', que empujó a los suníes a rebelarse pacíficamente contra Al Maliki.