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El presidente de Somalia hace una visita histórica al campo de refugiados de Dadaab

El presidente de Somalia, Hasán Sheij Mohamud, ha realizado este lunes una visita histórica al campamento de refugiados de Dadaab, el mayor del mundo, después del anuncio de Kenia de que procederá a su cierre antes del mes de noviembre.
El ministro de Exteriores somalí, Abdisalan Omar Hadliye, ha afirmado que la visita tiene como objetivo finalizar los flecos que quedan pendientes para el retorno voluntario de los refugiados al país, según ha informado la emisora somalí Radio Shabelle.
Mohamud, que se ha convertido así en el primer presidente de Somalia que visita el campamento estando en el cargo, ha estado acompañado por el propio Hadliye, el embajador somalí en Kenia y otros altos cargos de su Gobierno.
El Gobierno de Kenia anunció la semana pasada que el campamento, en el que residen más de 350.000 somalíes, será cerrado antes de noviembre de este año, recalcando que el proceso se realizará de forma "segura y humana".
El ministro del Interior keniano, Joseph Nkaissery, recalcó que la decisión de cerrar el campamento no tiene vuelta atrás, argumentando que Dadaab se ha convertido en un centro de operaciones de la milicia islamista somalí Al Shabaab.
El Gobierno keniano ha asegurado que varios de los últimos atentados en el país, como los del centro comercial Westgate y la Universidad de Garissa, fueron planificados en el campamento de refugiados.
El propio Nkaissery recalcó hace unas semanas que "los campamentos de refugiados no son asentamientos permanentes ni centros migratorios", al tiempo que sostuvo que habían supuesto un gran coste para los contribuyentes.
"Los campamentos están saturados. Fueron construidos para mucha menos gente, y la comunidad internacional no ha hecho nada para hacer frente a la situación. El impacto ambiental ha sido desastroso para las comunidades de acogida", remachó.
Somalia, Kenia y el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) firmaron un pacto en 2013 para la repatriación voluntaria de refugiados somalíes, algunos de los cuales habían vivido en Dadaab durante décadas. Desde Nairobi alegan que el proceso de implementación de dicha medida ha sido demasiado lento.
ACNUR anunció en enero su intención de repatriar a unas 50.000 personas en 2016, pero debido a las dificultades que está teniendo el Gobierno de Somalia, que aún se encuentra en conflicto con el grupo insurgente Al Shabaab, ha reconocido que puede que no llegue a cumplir objetivo para este año.
El campo de refugiados de Dadaab, que se extiende a lo largo del noreste de Kenia, ha disminuido mucho su número de refugiados, que llegó a alcanzar el medio millón de personas, ya que muchos están volviendo a sus hogares mientras Somalia parece recuperarse lentamente del conflicto.