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El presidente y el primer ministro de Túnez discuten la formación de un gobierno de unidad

El presidente y el primer ministro de Túnez, Beyi Caid Essebsi y Habib Essid, respectivamente, se han reunido este lunes para tratar la posibilidad de formar un gobierno de unidad nacional y analizar la situación en el país, según ha informado la agencia estatal tunecina de noticias, TAP.
Essebsi abogó la semana pasada por el inicio de negociaciones para crear un nuevo gobierno de unidad, resaltando que en el mismo deberían estar representados los principales sindicatos, así como figuras independientes.
Así, el mandatario dijo que el gobierno debe tener "un contenido social" debido a la situación que atraviesa el país, destacando la importancia de la lucha contra el terrorismo y la corrupción, el desempleo y la inversión en zonas empobrecidas.
"Con los medios disponibles, el Gobierno ha realizado sus tareas bajo el liderazgo de Essid y ha hecho todos los esfuerzos, logrando algunos progresos", explicó.
"Sin embargo, no ha informado a la gente desde el principio de cuál era la realidad de la situación del país, especialmente a nivel económico", lamentó, achacando parte del malestar de la población a este hecho.
Essebsi subrayó que "la situación no es catastrófica", al tiempo que dijo que "la mayoría de la gente no es consciente de que el país no está en una situación normal, sino en una transición democrática".
Además de la situación socioeconómica y política, Túnez se encuentra en un momento delicado a nivel de seguridad tras los cuatro grandes atentados sufridos por el país el año pasado, entre ellos el del Museo del Bardo de la capital y el cometido en una playa de Susa.
Las autoridades extendieron a finales de marzo durante otros tres meses el estado de emergencia, declarado el 24 de noviembre tras un atentado en la capital contra un autobús de la Guardia Presidencial.
Más de 3.000 tunecinos se han sumado a la lucha del Estado Islámico en Siria y en Irak, lo que ha hecho saltar todas las alarmas en Túnez ante la posibilidad de un retorno que tendría, como paso intermedio, la caótica Libia.
Milicianos islamistas entrenados en Libia han perpetrado varios ataques en territorio tunecino en 2015, por lo que el Gobierno ha decidido reforzar la seguridad en la zona fronteriza.