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La provincia paquistaní de Sindh legaliza por primera vez el matrimonio hindú

La provincia paquistaní de Sindh ha legalizado por primera vez el matrimonio entre hindúes, lo que beneficiará a los tres millones de hindúes que viven en el país asiático. Se trata de una medida pionera que podría animar a otras regiones.
La Asamblea Nacional de Sindh ha aprobado este lunes la Ley del Matrimonio Hindú. La principal aportación de esta norma jurídica es que permitirá el registro de estas uniones, algo que hasta ahora estaba vetado y provocaba problemas de prueba legal en caso de ser requerida.
El registro no se plantea solo como un derecho, sino también como una obligación, de modo que se aplicará incluso retroactivamente. Así, las parejas que no hayan acreditado oficialmente su unión se enfrentarán al pago de multas.
La ley también permite su aplicación a los matrimonios entre sijs y zoroastros, que tampoco contaban con un marco legal para proteger sus uniones, con lo que quedan amparadas las principales minorías religiosas de Pakistán.
Los hindúes, que representan apenas un tres por ciento de los 90 millones de habitantes de Pakistán, habían reclamado una iniciativa legislativa en este sentido porque, según denunciaban, sin ella las mujeres eran víctimas fáciles de violación y matrimonios forzados.
El principal problema se planteaba para las viudas, que no podían probar que habían estado casadas y, por tanto, se les cerraba el acceso a las pensiones y demás ayudas sociales derivadas de su nuevo estatus civil.
Las únicas comunidades que disfrutaban de protección legal para sus matrimonios eran la musulmana y cristiana gracias a normas jurídicas que datan de la era colonial británica y que, tras la independencia de India y Pakistán, se conservaron.
La aprobación de esta ley es algo novedoso en Pakistán. Si bien la 18ª enmienda constitucional deja la materia en manos de los estados, solo Sindh lo ha hecho. La asamblea de Punjab tramita una norma jurídica similar y las de Baluchistán y Jiber Pakhtunjwa han abierto la puerta a adoptar medidas en este sentido pero no lo han hecho.
FLECOS SUELTOS
Sin embargo, la ley de Sindh ha generado una gran polémica por la inclusión de una cláusula que deja fuera a los matrimonios de hindúes en los que uno de los dos miembros de la pareja se convierta a otra religión.
"Hay miedo a que esta cláusula sea mal utilizada para conversiones forzadas de mujeres casadas, de la misma forma que las jóvenes son sujeto de conversiones forzadas", ha dicho el presidente del Consejo Hindú de Pakistán, Ramesh Kumar Vankwani.
Vankwani se ha referido así a la práctica de secuestrar niñas y adolescentes para después defender ante los tribunales que se han casado tras de convertirse al islam, según ha informado el diario paquistaní 'Dawn'.
Otras voces apuntan a que este tipo de cláusulas desincentivan los matrimonios mixtos.