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Los líderes europeos refuerzan el papel de ACNUR en el pacto para expulsar refugiados a Turquía

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea han incorporado cambios "mínimos" en la propuesta de acuerdo para expulsar a los refugiados sirios a Turquía, con el objetivo de reforzar el papel del Alto Comisionado de Naciones Unidas para el Refugiado (ACNUR) en el proceso y también de subrayar que cada demanda de asilo será tratada de manera individual.
Se trata de modificaciones en la "buena dirección" para reforzar la "legalidad" del proceso de retorno, según han indicado fuentes europeas, después de las duras críticas recibidas en la última semana a un acuerdo que el propio ACNUR y otras organizaciones humanitarias han tachado de "ilegal" y contrario a la Convención de Ginebra.
La formulación de la propuesta de acuerdo que ultiman los líderes europeos, además, añade una "referencia explícita" al trato individual que recibirá cada petición de asilo presentada en Grecia. Fuentes de la negociación aseguran que se trata de una condición que estaba ya clara en las conversaciones, pero que ahora se ha subrayado en el documento.
Otra novedad es que a la hora de seleccionar a los candidatos a ser reubicados en los Estados miembros directamente desde Turquía --a cambio de que Ankara acepte el retorno de los refugiados-- se tengan en cuenta los "criterios de vulnerabilidad de Naciones Unidas; una idea introducida a petición de España, según fuentes diplomáticas.
Los líderes examinan un nuevo borrador tras un receso en la cena que mantienen en Bruselas, de donde esperan obtener una propuesta firme de acuerdo que el presidente del Consejo, Donald Tusk, y el jefe del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, trasladarán este viernes al primer ministro turco, Ahmet Davutoglu.
Las bases del acuerdo se cerraron la semana pasada entre la UE y Ankara y contemplan la expulsión a Turquía de todos los inmigrantes irregulares que lleguen a Grecia, incluidos los refugiados sirios, aunque desde Bruselas se asegura que no habrá devoluciones en caliente ni colectivas y que se dará un trato individualizado a cada solicitud de asilo.
A cambio, la UE se compromete a reubicar en los Estados miembros a un número equivalente de refugiados sirios instalados ya en Turquía, bajo el patrón de "uno por uno", hasta que se logre frenar el flujo irregular en la frontera.
El objetivo europeo es que, cuando el paso "se reduzca a cero o prácticamente a cero", el modelo de acogida se transforme en un mecanismo voluntario de reubicación, en el que, por el momento, sólo Alemania y otros seis países se han mostrado dispuestos a participar.
El Gobierno truco aspira, además, a doblar hasta los 6.000 millones de euros la ayuda europea recibida para atender a los refugiados y agilizar tanto el fin de la exigencia de visados, como la apertura de nuevos capítulos para la adhesión.
Sin embargo, Chipre ya ha dejado claro que no aceptará ningún acuerdo que permita la apertura de capítulos o favorezca el final de los visados si Turquía no cumple con sus "obligaciones" y reconoce la existencia del país.