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Lavrov califica de "conjetura" la acusación de que las tropas rusas están en Ucrania

El ministro de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, considera que las acusaciones occidentales de que hay tropas rusas en el este de Ucrania son una "conjetura" y no se han presentado pruebas. Por su parte, Ucrania considera que el llamamiento hecho por el presidente ruso, Vladimir Putin, para la creación de un corredor humanitario para permitir que las tropas ucranianas se retiren demuestra que los separatistas están controlados directamente por el Kremlin.

"Estamos escuchando varias conjeturas, no es la primera vez, pero ni una sola vez se nos han presentado pruebas" de ello, ha declarado en rueda de prensa.
El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, denunció ayer la entrada de tropas rusas en territorio ucraniano y la OTAN informó de que estima que hay unos mil soldados rusos en el este de Ucrania. Para corroborarlo, publicó varias imágenes tomadas por satélite que demuestran la presencia rusa.
Por otro lado, en un comunicado, el Ejército ucraniano ha subrayado que el llamamiento de Putin pone de manifiesto solo una cosa: "estas personas (los separatistas) están liderados y controlados directamente por el Kremlin".
Putin pidió anoche a los separatistas prorrusos que "abran un corredor humanitario para que los efectivos ucranianos atrapados puedan abandonar la zona de conflicto y volver con sus familias para evitar víctimas innecesarias".
Por su parte, el primer ministro de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Alexander Zajarchenko, ha dicho este viernes que están dispuestos a atender la petición del presidente ruso.
"Estamos preparados para crear este corredor humanitario", ha dicho Zajarchenko, en unas declaraciones concedidas a la cadena de televisión Rossiya 24 en las que ha detallado que las tropas ucranianas tendrán que dejar atrás sus vehículos blindados y municiones.
2.593 muertos desde abril
La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay, ha denunciado que los intensos combates, con armamento pesado incluido, han dejado una media de 36 personas muertas al día en el este de Ucrania entre mediados de julio y mediados de agosto. Desde mediados de abril, la cifra de muertos asciende ya a al menos 2.593, ha precisado.
Su oficina ha publicado su último informe, que cubre entre el 16 de julio y el 17 de agosto. El documento expresa malestar por la muerte de civiles o las heridas sufridas por estos al verse atrapados en zonas urbanas o intentar huir de los combates usando los corredores "seguros" establecidos por el Gobierno.
En este sentido, Pillay ha denunciado que "atacar de forma deliberada a civiles es una violación del Derecho Internacional Humanitario y por ello hay que hacer más para protegerlos". "Todos los implicados en las hostilidades en las zonas afectadas del este deben acatar en todo momento los principios de distinción, proporcionalidad y precaución
Denuncia de torturas a civiles
Los separatistas prorrusos en el este de Ucrania están deteniendo de forma arbitraria a civiles y sometiéndoles a torturas, trato degradante y trabajos forzados, según un informe publicado por Human Rights Watch (HRW), que denuncia que en algunos casos los civiles son detenidos para usarlos como rehenes.
Según esta organización, desde abril de este año los combatientes armados que respaldan a las autoproclamadas República Popular de Donetsk (DPR) y República Popular de Lugansk (LPR) han capturado a cientos de civiles, activistas políticos pro Kiev, activistas religiosos y en algunos casos a sus familiares.
"Los insurgentes prorrusos están cometiendo de forma regular crímenes horribles", ha denunciado el director para Europa y Asia Central de HRW, Hugh Williamson, en un comunicado. "Hay motivos contundentes para estar seriamente preocupados por la seguridad y el bienestar de cualquier persona en manos de las fuerzas insurgentes en el este de Ucrania", ha añadido.
Durante el mes de agosto, investigadores de HRW en el este de Ucrania han documentado 20 casos en los que los rebeldes han capturado a civiles y han entrevistado a doce personas que aseguran que sus captores les golpearon, dieron patadas, apuñalaron o laceraron, les quemaron con cigarrillos o les sometieron a ejecuciones simuladas.
Al menos seis de ellos fueron usados como rehenes bien para obtener un rescate o bien para intercambiarlos por separatistas capturados por las autoridades ucranianas, precisa HRW. Al parecer, habría otro de ellos a la espera de un intercambio. Tres de los casos documentados por HRW siguen detenidos en Donetsk.
La tortura y el trato cruel o degradante de personas bajo custodia está absolutamente prohibido en virtud de los Derechos Humanos y del Derecho Humanitario y los estados tienen la obligación de procesar a los responsables, ha recordado la organización.
"Las autoproclamadas autoridades en el este de Ucrania deberían liberar inmediatamente a cualquier persona detenida arbitrariamente, poner fin a las detenciones arbitrarias, los asesinatos extrajudiciales, los secuestros y la tortura de detenidos, y tratar a todas las personas bajo custodia --civiles y militares-- de forma humana y con dignidad", ha reclamado Williamson.
Además, ha defendido que "Rusia debería usar su influencia ante las fuerzas insurgentes en el este de Ucrania para detener estas flagrantes violaciones y garantizar que los responsables de las mismas son llevados ante la justicia".