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El servicio secreto italiano alerta del riesgo de nuevos ataques contra Berlusconi

Los servicios secretos de Italia ven riesgo de que la agresión sufrida el pasado domingo por el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, pueda repetirse, dada la "creciente preocupación" por los muchos puntos de tensión que existen en el país. De hecho, las autoridades consideran que el ataque fue "premeditado", una versión que coincide con la declaración de un testigo de la agresión, que asegura que Tartaglia no actuó solo. El herido recibirá mañana el alta médica.
El espionaje italiano está alerta. Así lo hizo saber hoy el presidente de la comisión parlamentaria para la Seguridad de la República (COPASIR), Francesco Rutelli, después de una reunión con el subsecretario de la Presidencia para los servicios públicos, Gianni Letta, y con el director del Departamento de Información para la Seguridad (DIS), Gianni de Gennaro.
El análisis de las últimas semanas muestra "una creciente preocupación porque ahora ya existen muchos puntos de tensión en nuestro país", dijo Rutelli, en declaraciones que recogen hoy los medios de comunicación italianos. "La vigilancia y la protección deberá ser muy alta, porque el riesgo de que un episodio tan grave pueda derivar en un aumento del peligro, y también en emulaciones, existe", añadió.
Tartaglia podría haber actuado con 'ayudantes'
Andrea Di Sorte, testigo directo de la agresión que sufrió este domingo el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dice que vio como alguien situado a la espalda del agresor, Massimo Tartaglia, le pasaba un objeto con el que éste cometió el ataque. "Me pareció ver que Tartaglia cogía un objeto que alguien le pasaba a su espalda", afirma, y añade que otro hecho que le  sorprendió justo después de la agresión fue que Tartaglia, al ser detenido por las fuerzas de seguridad, dijo en voz alta: "Estoy solo, estoy solo. No hay nadie detrás mío".
Mientras tanto, Berlusconi, que mañana recibirá el alta médica, agradece las muestras de "cercanía y afecto" que ha recibido desde que el pasado domingo fuera agredido al término de un mitin en la plaza del Duomo de Milán.
En un escueto mensaje divulgado hoy en la página web de su partido, el gobernante Pueblo de la Libertad (PDL), el mandatario ofrece las primeras declaraciones públicas desde que fue ingresado en el hospital San Raffaele de Milán el pasado domingo a causa de las lesiones provocadas por la agresión.
"Gracias de corazón a las muchísimas personas que me han mandado mensajes de cercanía y afecto", afirma Berlusconi en el mensaje. "Repito a todos que estén serenos y seguros. El amor gana siempre sobre la envidia y el odio", concluye.
El último parte médico emitido hoy informa de que el primer ministro será dado de alta mañana y deberá abstenerse de cualquier actividad durante al menos las próximas dos semanas. El estado de Berlusconi no es preocupante y el político se recupera "gradualmente" de una lesión lacero-contusa interna y externa en el labio superior, de la rotura de dos dientes y de una fractura en el tabique nasal.
Preocupa en Italia la hipótesis de que Tartaglia, al contrato de lo que declaró tras su arresto, pueda haber actuado respaldado por otros individuos.