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Más de 70.000 sursudaneses están refugiados en las bases de la UNMISS en todo el país

Más de 70.000 sursudaneses han buscado refugio en las ocho bases que tiene la Misión de la ONU en Sudán del Sur (UNMISS) en todo el territorio sursudanés desde que a mediados de diciembre pasado estallaran enfrentamientos entre los militares leales al presidente del país, Salva Kiir, y los partidarios del exvicepresidente Riek Machar.
Según ha precisado la UNMISS en su cuenta en Twitter, en Bentiu, ciudad del estado de Unidad y que ha sido escenario de enfrentamientos y ha pasado varias semanas bajo control rebelde, hay 4.400 refugiados.
En el caso de Bor, capital del estado de Jonglei y cuyo control ha recuperado recientemente el Ejército sursudanés, hay 10.000 refugiados en la base de la UNMISS, mientras que en Malakal, la capital de Alto Nilo, y donde los combates se han recrudecido en los últimos días, hay 22.000 refugiados.
En cuanto a Yuba, la capital y donde comenzaron los enfrentamientos, hay 33.000 personas refugiadas en la base de la UNMISS. De ellas, ha precisado la misión, "casi el 80 por ciento son mujeres y niños".
Según los últimos datos publicados el domingo por la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA), la ola de violencia en Sudán del Sur ha empujado a más de medio millón de personas a abandonar sus hogares. De ellas, 494.000 se han desplazado dentro del país mientras que otras 86.100 han buscado refugio en los países vecinos.
DENUNCIA DE BAN
Los datos de la UNMISS se conocen después de que este domingo el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, denunciara un intento por parte del Ejército de Sudán del Sur de irrumpir en el complejo de la UNMISS en la localidad de Bor.
En un comunicado publicado por su portavoz, Ban indicó que "el personal de Naciones Unidas fue amenazado por militares sursudaneses cuando se negaron a permitir el acceso de soldados armados junto a civiles para visitar el centro de protección de la UNMISS en dicha base".
El secretario general condenó las amenazas y solicitó a todas las partes en conflicto "que respeten la santidad de los centros de protección (de civiles) de la UNMISS".
"Este incidente es sólo uno del creciente número de violaciones del acuerdo sobre el estatus de las fuerzas, por lo que es cada vez más difícil que la UNMISS implemente su mandato y más peligroso para el personal de la ONU que trabaja en Sudán del Sur", remachó.