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Un terremoto de 7,2 grados sacude la investidura de Piñera como presidente chileno

El Instituto Sismológico de Chile situó el epicentro a 40 kilómetros al oeste de la localidad costera de Pichilemu, en la región de O'Higgins.
El epicentro, según fuentes oficiales, estaría situado a unos 10 kilómetros de profundidad, 115 kilómetros al sur de Valparaíso y 124 kilómetros al oeste suroeste de Santiago.
Hasta ahora no hay información sobre daños o víctimas.
Levantan la alerta de tsunami
La Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) ya ha levantado la alerta de tsunami, según el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla. Ubilla, designado en el cargo por el nuevo presidente de Chile, Sebastián Piñera, precisó que la alarma se mantiene en la Isla de Pascua, debido a las dos horas de diferencia, motivada por los 3.700 kilómetros que separan la isla del territorio continental.
Piñera, nuevo presidente
Este político conservador tiene por delante el reto de reconstruir el país, que sufrió el pasado 27 de febreroun grave terremoto que ha dejado centenares de muertos,dos millones de damnificados y cuantiosos daños materiales.
"Secar las lágrimas", "levantar el alma"
Más tarde viajará a Santiago, donde tiene previsto pronunciar, desde un balcón de La Moneda, su primer discurso oficial como jefe del Estado.Con la declaración de estado de catástrofe se busca "agilizar los procesos", dijo el mandatario a los periodistas en el palacio presidencial de Cerro Castillo, en Viña del Mar, poco después de haber sido investido en un acto celebrado en la sede del Congreso chileno, en el vecino puerto de Valparaíso.
"Uno siente sentimientos encontrados, una gran emoción, una gran felicidad (...), pero también estoy consciente que estamos viviendo tiempos de mucha tragedia, de mucho dolor, de mucho sufrimiento", dijo Piñera. El mandatario indicó que en estos difíciles momentos se debe mostrar la "fortaleza" del pueblo chileno "sin olvidar a nuestros muertos, a nuestros heridos y a nuestros damnificados".
"Quiero llamar a todas las chilenas y los chilenos en estos momentos de adversidad a que sequemos nuestras lágrimas y (nos) pongamos manos a la obra en la gran tarea de enfrentar esta emergencia, en la gran tarea de reconstruir nuestro país", dijo. Por último, destacó la necesidad de "levantar el alma" de Chile tras la tragedia, y se mostró convencido de que el país "va a estar a la altura de este desafío".
El Príncipe y Aznar
El ex presidente del Gobierno, José María Aznar, también estaba entre los asistentes.
Exteriores rastrea a los españoles
En tanto, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, descartó que hasta el momento se haya producido algún tsunami, y aseguró que sólo hubo alteraciones de la marea en algunos puntos costeros. "Hasta esta hora no tenemos fenómenos de tsunami. Han existido, pero es también normal que se produzcan después de un sismo, alteraciones en la marea; la retirada y luego la vuelta del mar" en algunas zonas de las regiones de Valparaíso y O'Higgins, indicó.
Hinzpeter precisó que en Pichilemu se registró "una retirada del mar que volvió con cierto grado de violencia, afortunadamente sin la dimensión de lo que vivimos hace algunos días", y agregó que "se está sobrevolando la costa de manera permanente".
Consultado sobre la posibilidad de decretar el toque de queda en la región de O'Higgins, donde Piñera declaró el estado de catástrofe, Hinzpeter sostuvo que esta decisión se va a plantear "en las próximas horas" de forma conjunta con las autoridades militares a cargo de la zona.  
El nuevo mandatario chileno, de 60 años, recibió la banda presidencial de manos del presidente del Senado, Jorge Pizarro, mientras en la zona se dejaban sentir varios seísmos.
Piñera se reunió con algunos jefes de Estado antes de la ceremonia de investidura, mientras la presidenta saliente de Chile, Michelle Bachelet, se despidió de una multitud que la aclamó a las puertas del Palacio de La Moneda.
"Sí, juro", respondió Piñera cuando Pizarro le tomó el juramento de rigor, en medio de aplausos de los asistentes a la ceremonia, en el salón de honor del Parlamento chileno. La
 interpretación del himno nacional, coreado por el público, selló la investidura del nuevo presidente de Chile.
Acto seguido, la ya ex presidenta Michelle Bachelet abandonó el salón, acompañada de sus ministros, en medio de una ovación y con frecuentes paradas para saludar a personas que se le acercaban.
Tras ser investido, Piñera departió brevemente con los jefes de Estado y personalidades internacionales invitadas, pero suspendió un almuerzo que tenía previsto y partió de inmediato rumbo a Rancagua, capital de la región de O'Higgins, donde señaló que hay "daños significativos". A continuación tiene previsto seguir a la localidad de Constitución, una de las más afectadas por el terremoto.
Además, Piñera envió a su ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, a la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi) para realizar un seguimiento de la situación.
El Príncipe de Asturias, invitado de honor a la investidura, dijo que los seísmos no le asustan "mientras no vea a los chilenos preocupados".
El heredero de la corona española se encontraba en la sede del Parlamento, en Valparaíso, a 120 kilómetros de Santiago, esperando el juramento de Piñera, cuando ocurrieron los seísmos, que han generado gran alarma en la población y obligaron a emitir un alerta de tsunami en la zona centro sur de Chile, la misma que padeció un terremoto de 8,8 grados el pasado 27 de febrero, con un saldo de casi 500 muertos.
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, llamó por teléfono a Felipe de Borbón para "interesarse por su estado y por el del resto de la delegación española"
El ex líder del Partido Popular confía en que Piñera gobernará el país basándose en valores como "libertad, estabilidad, democracia y prosperidad".
El Ministerio de Asuntos Exteriores ha alertado ya a los consulados honorarios entre las ciudades de Santiago de Chile y Concepción para tratar de localizar a los españoles que se encuentran en la zona.
Las fuentes han señalado que el terremoto ha provocado la caída de las comunicaciones y que por eso hay problemas para comunicar con la colonia española.