Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

"A los treinta años me ligué las trompas; tenía miedo de engendrar otro Göering"

Un producto televisivo que no va a pasar ni mucho menos desapercibido. Un punto de vista sobre el Holocausto nazi pocas veces examinado hasta ahora: ¿cómo viven en la actualidad los hijos y nietos de los altos dirigentes del Tercer Reich? En esta cinta relatan sus vivencias y, más difícil todavía, interaccionan con descendientes de los supervivientes de los campos de concentración.
No se sabe si será la última, pero, por primera vez, aparecerán juntos, en un documental, los descendientes de los responsables de los mayores crímenes cometidos en la Historia de la humanidad. Según informa The Sun, 'Los niños de Hitler' profundiza en las vidas de estas personas a las que les tocó el dudoso honor de ser los descendientes de los más sanguinarios dirigentes del otrora amenazador régimen nazi.
La mayoría de ellos no lo llevan precisamente bien. Es el caso de Bettina Göering, de 52 años, y sobrina nieta del mariscal que fuera mano derecha de Adolf Hitler. Según el citado diario británico, esta descendiente del fundador de la Gestapo llegó al punto de ligarse las trompas de falopio a los treinta años de edad. "Tenía miedo de poder engendrar otro monstruo como Goering", declara. "Me parecía a él cuando era niña, más incluso que su propia hija".
Para olvidarse de su raigambre nacionalsocialista, Bettina lo tiene difícil: su padre, Heinz, fue adoptado por el propio Göering al fallecer su abuelo, y formó parte de las fuerzas aéreas, 'Luftwaffe'. Capturado por los soviéticos, Heinz descubrió, a su vuelta, en 1952, que sus dos hermanos se habían suicidado a raíz de la vergüenza sufrida por todo lo sucedido. Tampoco resultaba precisamente agradable para Bettina recordar a su abuela gritando "¡Mentira!" mientras veía en televisión documentales sobre el Holocausto.
Recuerda cómo se partía de risa con su padre
Niklas Frank, hijo del gobernador de la Polonia ocupada, Hans Frank, recuerda haber estado en la casa de la montaña del propio Hitler y, peor, rememora un episodio de su infancia cuando visitó con su padre un campo de concentración nazi: "Subíamos a unos presos escuálidos a unos burros y veíamos cómo estos se caían de los animales. Los presos eran obligados a volver a subir y para ellos no era tan gracioso como para nosotros. Recuerdo haberme reído con mi padre a carcajadas. Nunca podré olvidar la vergüenza que esto me produce. Y Alemania tampoco podrá olvidarlo".
Chanoch Zeevi, director israelí de 'Hitler's Children', encuentra "similitudes fascinantes" entre las emociones experimentadas por los descendientes de los responsables del Holocausto y sus supervivientes. Algunos de estos últimos conocen a través del programa a estos parientes de los altos dirigentes nazis.
"Es un cautivador diálogo entre los descendientes de los asesinos y los hijos de los supervivientes. Ninguno de ellos puede olvidar el Holocausto o quitárselo de encima durante su vida cotidiana". A ambos se les pide que intenten seguir adelante".
Las historias son escalofriantes. Otros de los entrevistados son Monika Hertwig, hija del comandante de la sección de Plaszow de Auschwitz, o Katrin Himmler, sobrina nieta de Heinrich Himmler, jefe de las SS. Otros muchos descendientes de dirigentes nazis aparecen en este documental que, después del verano, podrá ver la luz y, a buen seguro, llamar a una profunda reflexión.
A.V.