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El vertido de petróleo llega a la costa de Luisiana

Las primeras manchas de crudo se detectaron en las playas de la Isla Freemason, en el extremo sur de las Islas Chandeleur, según el Comando Unificado, la coalición que agrupa a la Guardia Costera, British Petroleum (BP) y las autoridades federales y estatales que trabajan para frenar el derrame.

"Esta es la primera confirmación que ha recibido el Comando Unificado de que el petróleo ha tocado la costa", dijo el suboficial de la Guardia Costera Connie Terrell en declaraciones a los medios.

David Mosley, otro portavoz de la Guardia Costera, ha afirmado que se trata de una capa fina y ha añadido que el manto grueso de crudo está a unos 16 kilómetros de la costa.

La Agencia Nacional Oceánica y Atmosférica de EEUU (NOAA, por su sigla en inglés) sostiene que el petróleo podría llegar a las costas de Alabama y Florida en dos o tres días.

Recogida del vertido

Por lo demás, BP ha iniciado este jueves los preparativos para colocar una enorme caja de acero y cemento encima de las fugas del oleoducto que escupe unos 800.000 litros diarios de petróleo al mar en la zona del Golfo de México. Los ingenieros de la compañía esperan poder comenzar hoy la operación para bajarla. Los trabajos de bajada terminarían este fin de semana y el lunes ya se podrían conocer los resultados. 
De funcionar el sistema, la caja podría recolectar hasta un 85 por ciento del vertido tóxico.
El tiempo mejora y facilitará las tareas de limpieza
Tras varios días en que las tareas para frenar la marea negra se vieron obstaculizadas por el mal tiempo, el último pronóstico meteorológico para la región indicó que es probable la situación mejore en las próximas 72 horas.
Ese pronóstico señaló que los vientos cambiarán hacia el sur y serán de entre 20 y 30 kilómetros por hora "lo que probablemente produzca escaso desplazamiento del vertido", según anticipó un portavoz de la Administración Nacional Oceanográfica y Atmosférica.
Eso significa que el buen tiempo facilitará la tarea de miles de miembros del Servicio de Guardacostas, de la Guardia Nacional y de las autoridades locales que continuarán hoy instalando barreras flotantes para impedir que el derrame alcance las costas de la región.

Con preocupación
En una reunión a puerta cerrada con congresistas en Washington, los directivos de BP reconocieron que el vertido del Deepwater Horizonpodría llegar a los 60.000 barriles diarios, diez veces más de lo que se dijo tras la explosión de la plataforma, el pasado 20 de abril, según una información revelada ayer por The New York Times. Durante una rueda de prensa celebrada ayer, Doug Suttles, jefe de operaciones de BP, reconoció que "es posible" que el vertido alcance esa magnitud, aunque dijo que no cree "que esté sucediendo ahora mismo".