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La futura vicepresidenta de Energía defiende que fue Juncker y no ella quién decidió su nombramiento

La vicepresidenta designada para la cartera de Energía, la eslovena Alenka Bratusek, ha asegurado este lunes que fue el futuro presidente del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, y no ella quien la eligió para asumir esta cartera, tras presentarle una "lista corta" con varios candidatos.
"El señor Juncker me escogió a mí, planteenle a él la pregunta. Yo le doy las gracias por la confianza (...) Estoy a favor del respeto de la Ley y del Estado de derecho, nunca violé las reglas", ha asegurado en su comparecencia ante el Parlamento Europeo, que examina su candidatura.
Bratusek ha sido criticada por presentar su propia candidatura para integrar el nuevo Ejecutivo comunitario, tras perder las elecciones en su país y sin esperar a que el nuevo Gobierno se formara y designara al candidato esloveno.
En su primera intervención ante los eurodiputados que examinan su idoneidad para el cargo, Bratusek ha asegurado que se presenta al puesto con "gran humildad" y ha apuntado como valor añadido el "toque femenino" que aportará a las cuestiones bajo su competencia.
También ha abordado la polémica por su autodesignación sin esperar a las preguntas de los eurodiputados, para explicar que tomó la decisión de enviar una "lista corta con tres nombres, incluido el mío" a Juncker porque expiraba el plazo y no había "ningún consenso sobre un candidato único".
"Sólo había dos opciones: no mandar ningún nombre y esperar a la formación del nuevo Gobierno en septiembre, y pueden imaginarse las consecuencias por ello, o enviar una lista con tres nombres, entre ellos el mío. El señor Juncker tuvo la última palabra", ha zanjado la exprimera ministra de Eslovenia.
Una de las eurodiputadas en la audición ha preguntado a la eslovena por la investigación abierta al respecto por una comisión anticorrupción en su país, a lo que Bratusek ha replicado que el nuevo Gobierno no ha presentado un candidato alternativo y que no tiene "ningún problema" en colaborar con la investigación. "Veremos cómo concluye ese proceso, pero afirmar que es igual a (haber cometido un acto de) corrupción, no es justo", ha protestado.
Varios eurodiputados han afeado también a Bratusek que rechazara la ayuda económica de la Unión Europea cuando era primera ministra, argumentando que no quería que su país fuera "invadido" por Europa. "No es que salvara a Eslovenia de Europa --ha dicho--, sino que salvé a Europa de nuevos problemas, porque el efecto dominó (de los rescates por la crisis) podría plantearse en mi país y lo evitamos".
Las "generalidades" con las que ha respondido a cuestiones sobre energía y cambio climático --no ha aclarado por ejemplo si los objetivos en materia climática los fijará ella o el comisario español, Miguel Arias Cañete, responsable de Clima-- o su supuesto pasado comunista han sido otras de las críticas lanzadas por los eurodiputados durante la audición.
"Nunca he sido miembro de un partido comunista. En Eslovenia he sido criticada en sentido inverso, por actuar al dictado de Europa", ha asegurado.