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El vicepresidente venezolano alerta de que EEUU pretende imponer de nuevo su intervencionismo

El vicepresidente de Venezuela, Aristóbulo Istúriz, ha advertido de que Estados Unidos pretende imponer de nuevo la conocida como Doctrina Monroe que justificó el intervencionismo estadounidense en países de América Latina desde principios del siglo XIX y en ese sentido ha interpretado la destitución de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff o los intentos de cambio institucional protagonizados por la oposición venezolana.
"Condenamos que se usen los parlamentos para darle golpes a los gobiernos democráticos, condenamos los golpes parlamentarios", ha afirmado Istúriz desde el estado de Anzoátegui durante un acto en apoyo a Rousseff. El vicepresidente ha emplazado a los venezolanos a mantenerse alerta y movilizados para que no se repita en Venezuela el guión de Brasil, Honduras o Paraguay.
"No quieren más gobiernos que respondan al pueblo sino a las grandes empresas, a las grandes compañías multinacionales, que respondan a los grandes intereses financieros del mundo y los interese que responda a (Barack) Obama, de que todo seamos el patio trasero", ha apuntado.
La Doctrina Monroe, elaborada en 1823 bajo el eslogan América para los americanos, justificó las intervenciones de Estados Unidos para la "restauración del orden, mediación o restablecimiento de la democracia" en países de la región.
"Los herederos de Monroe, con Obama a la cabeza y los apátridas de nuestra región, intentan reconstruir la Doctrina Monroe, imponer la doctrina del panamericanismo, imponer la doctrina del patio trasero y entregar nuestros gobiernos a los intereses de las grandes empresas y de los grandes centros financieros", ha argumentado Istúriz.
Por su parte, el diputado oficialista Diosdado Cabello, ha denunciado la intención desestabilizadora de la oposición con el objetivo de ejecutar un golpe de Estado contra el presidente Nicolás Maduro. Así, ha subrayado que la oposición es consciente de que no es posible que este año se cumplan los 243 días necesarios para que se lleve a cabo el referéndum revocatorio.
"Ellos saben que el reglamento que se está usando es el mismo aprobado en 2007. Si ellos en verdad quisieran un revocatorio como una opción constitucional, lo hubieran pedido el 11 de enero, esperaron precisamente pedirlo o iniciar el proceso cuando los tiempos ya no les daban", ha apuntado en declaraciones a Televen.
Así, de concretarse el referendo el próximo año, este proceso "sería inoficioso (para la derecha), porque se tendría que dejar encargado al vicepresidente de la República".
Cabello ha argumentado que la victoria en las elecciones parlamentarias de diciembre no demuestran un apoyo popular contundente. "No son votos pegado a ellos, motivo por el que no quieren el referéndum, porque le tienen temor a una elección de este tipo (...). Ellos no creen en ningún proceso electoral donde ellos no ganen, la única manera que ellos creen es donde ganan", ha aseverado.
Además, Cabello ha destacado que Venezuela no aceptará intervenciones extranjeras y ha señalado que la respuesta para salir adelante es "aferrarnos a la Revolución Bolivariana".