Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La violencia incendia Irán

El cadáver de Ali Musaví, sobrino del líder reformista Mir Husein Musaví muerto ayer en las protestas de la oposición en Teherán en las que perdieron la vida ocho personas, ha "desaparecido" de la morgue del hospital, ha informado uno de su familiares, según una web opositora.
En declaraciones divulgadas por el sitio web Parlemannews, afín a la fracción parlamentaria opuesta al Gobierno, Reza Musaví, hermano del fallecido, ha asegurado que "lamentablemente se han llevado el cadáver de mi hermano... no sabemos dónde está". "Nadie se responsabiliza por su desaparición y no dan respuesta alguna", agregó Reza, quien subrayó que no se podrá celebrar el funeral hasta que sea recuperado el cuerpo.
Irán reconoce ocho muertos
La información no ha podido ser corroborada por otras fuentesDe acuerdo con el sitio Internet "Nasimfarda", tres personas fallecieron en la avenida "Enguelab" y una cuarta en el cruce con la calle Kalej. En esa zona, que ya fue escenario en 1979 de la revuelta contra el último Sha de Persia, Mohamad Reza Pahlevi, grupos antigubernamentales gritaron de nuevo "muerte al dictador" mientras varios coches de la Policía y contenedores fueron incendiados, agregó la fuente.
Uno de los fallecidos sería uno de los sobrinos del líder de la oposición, Mir Husein Musaví, informó la página web opositora parlemannews.ir Según el citado sitio Internet, que fue bloqueado de inmediato, Ali Musaví, de 35 años, resultó herido de bala en la calle Enguelab y falleció antes de ser trasladado al hospital Ibn Sina de la capital.
La policía iraní ha reconocido que alrededor de 300 personas fueron detenidas y admitió que "decenas de miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos". "Una de las víctimas perdió la vida al caerse por un puente, otras dos en un accidente de circulación y una cuarta a consecuencia de un disparo", han explicado.
Radan ha argumentado que como la Policía no portaba armas de fuego "esta muerte se considera sospechosa y está actualmente bajo investigación". La cifra de fallecidos fue confusa a los largo de toda la jornada y osciló desde los cuatro detallados por Radan a los ocho contabilizados por algunas páginas web reformistas.
La página web "Jaras", también gestionada por la oposición, afirmó, por su parte, que además de las víctimas mortales en la capital, otras cuatro personas perdieron la vida en la ciudad de Tabriz, ubicada al noroeste de Teherán. Ninguna de las informaciones ha podido ser corroborada de forma independiente ya que el Gobierno iraní ha prohibido a la prensa internacional trabajar en la calle y cubrir las manifestaciones de la oposición.
Las protestas en un día tan señalado para los chiíes como es la "Ashura", en el que se conmemora el asesinato en el año 680 de su tercer imám, Husein, nieto del Profeta Mahoma, parece ahondar aún más la crisis política que agita Irán desde la polémica reelección, el pasado junio, del presidente, Mahmud Ahmadineyad. Nada más conocerse el resultado electoral, cientos de miles de seguidores del denominado movimiento verde (color del Islam y de la oposición) salieron a las calles para protestar contra lo que la oposición considera un fraude masivo. CGS