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Doce sencillos consejos para poder organizar el tiempo de forma definitiva

TiempoReuters

En una sociedad marcada por el poco tiempo libre, existe una serie de técnicas para que las personas puedan liberarse de su ajetreada agenda. Unos simples pasos que, de realizarlos, permiten poder administrar de mejor manera el tiempo, conseguir más huecos para el ocio y, evidentemente, no ir corriendo de un sitio a otro, siempre con más calma.

1. Organización pensado en ti mismo:
En primer lugar para organizar el tiempo hay que dar prioridad a nuestras obligaciones e intereses, tanto para evitar el estrés como para sentirse satisfecho a nivel personal en las diferentes áreas de la vida. 
2. Hay que ser realista:
La organización debe ser factible, pues en ella se deben fijar los objetivos a conseguir en un corto-medio plazo. Es decir, no hay que llenar la agenda con multitud de actividades si realmente no va a haber tiempo para realizarlas.
3. Ordenar las prioridades:
Hay que empezar la lista por aquellas cosas que nos resulten más arduas, pero, sin embargo, más gratificantes por su nivel de dificultad o resistencia.
4. Escoge el momento acertado:
Hay que analizar el nivel de exigencia o el momento en el que se les puede sacar mejor partido al afrontamiento de una tarea. Por ello, desde Enfemenino aclaran que no hay que dejar nada para última hora que nos suponga un elevado esfuerzo mental o físico.
5. Tomar el tiempo necesario:
Es imprescindible dejar tiempo entre las actividades programadas. 
6. Buscar el equilibrio:
No hace falta decir que en cada horario deben de haber programados unos tiempos de relajación y, por supuesto, incluir aquellas tareas que nos reporten satisfacción para poder compensar las obligaciones diarias.
7. No hay que frustrarse:
Hay que buscar estrategias para intentar ajustarse al plan previsto, acabando aquellas tareas que comencemos o la parte de ellas que se hayan propuesto.
8. Delegar responsabilidades: 
En lugar de pensar "acabo antes haciéndolo yo" o "no sabrá hacerlo como yo", hay que liberar la mente puesto que ese pensamiento llevará a ir llenando el saco de obligaciones.
9. Aprender a decir "no":
Hay que saber negar aquellas peticiones externas que vayan surgiendo o, al menos, saber posponerlas. Nunca hay que priorizarlas sobre las que ya estaban fijadas en la lista.
10. Eliminar tareas:
Hay que reducir el tiempo destinado a aquellos 'deberes' que consumen la mayor parte de las horas.
11. Revisar y analizar por qué:
Algunas tareas se van posponiendo poco a poco, esto se debe a algún tipo de desmotivación o inseguridad.
12. Hacer pequeños balances:
A lo largo del día hay que reconocer aquellos logros que se van alacanzando. No sólo hay que centrarse en lo que nos queda por hacer o aquello que será imposible conseguir. Esto será positivo para tu autoestima.