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Las lluvias juegan en contra de las ganaderías

Las lluvias interminables que soporta el país este año, especialmente en Andalucía, están afectando seriamente a las ganaderías bravas. La tierra se encharca, los toros apenas se mueven, las pezuñas se les reblandecen y quedan inservibles para la lidia.
Álvaro Núñez, ganadero, asegura que los animales no dan más de sí. "Hemos dejado de tentar, no tienen fuerza, no se mantienen en pie", dice.
Antonio Orihuela, explica los problemas que las lluvias provocan al ganado. "La pezuña tiene como dos deditos, y esta se abre, se mete entremedias y se quedan cojos". Por ello, su trabajo se basa ahora en vigilar las posibles infecciones.
Según Núñez, se plantean incluso poner las reses a cubierto, pero saber que con hacer unos cobertizos no sirve de nada, porque los animales se extrañan mucho y no se resguardan.
En esta situación, los toros están débiles y no cogen peso. “No comen bien, se les mojan los piensos, no duermen bien y no descansan bien”, asegura Orihuela.
Llega la temporada y los taurinos miran con lupa la presentación de los astados.
Con 20 corridas contratadas, los propietarios de Nuñez del Cuvillo están en vilo sobre todo ante los primeros compromisos en Olivenza y Fallas. 120 toros que se cuidan y se miman más que nunca. IM