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La maldición de la Copa Confederaciones

Luis Fabiano, desolado tras caer Brasil eliminada en el Mundial. FOTO: Getty.telecinco.es
Pesa una extraña condena para el que gana la Copa Confederaciones. Jamás el que ha salido campeón del torneo ha conseguido levantar la Copa del Mundo. El último ejemplo es Brasil, que ha caído eliminada ante Holanda en el Mundial de Sudáfrica, donde venció en la final a EEUU el pasado verano.
Sólo hay que echar la vista atrás para comprobar que la maldición tiene fundamento. Brasil ha sido la última en sufrirla, pero no es la primera vez que le pasa. En 2005, antes del Mundial de Alemania, se proclamaron campeones. Cayeron en los cuartos de final contra Francia.
En 1997 les pasó lo mismo. Ganaron la Copa en Arabia Saudí, pero perdieron la final de la Copa del Mundo contra Francia. En 2002 fue Francia la que se proclamó campeona, y en el Mundial de Corea y Japón se marcharon a casa en la primera fase sin haber marcado ni un solo gol.
En 1992, la maldita fue Argentina. Levantaron la Copa Confederaciones tras vencer a Arabia Saudí, y en el Mundial de EEUU, que se celebró dos años después, cayeron estrepitosamente en la fase de grupos, con el escándalo añadido del positivo por efedrina de Diego Armando Maradona.
Quizá, después de esta mirada atrás, más de uno se alegre de la derrota frente a EEUU en aquella semifinal que se disputó en Bloemfontein.