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Una millonaria de Miami deja más dinero a sus perros que a su propio hijo

Una perra chihuahua recibió una mansión de ocho millones de dólares y fondos por tres millones como herencia de su dueña, una millonaria de Miami. La mujer de 67 años dejó a su hijo apenas un millón y este ahora pelea ante la justicia para despojar al animal de los bienes, informó el lunes la prensa local.
La millonaria estadounidense Gail Posner, que murió en marzo, a los 67 años, vivía en una mansión en Sunset Island, en Miami Beach, acompañada de su chihuahua Conchita, a la que vestía con colgantes de diamante y otras excentricidades, y de otros dos perros, April María y Lucía.
La perra contaba además con la asistencia permanente de varias criadas, guardaespaldas y un entrenador personal, a los que dejó 27 millones de dólares y el derecho de quedarse en la mansión sin pagar alquiler mientras cuiden de los animales hasta que mueran, según publica el periódico Miami Herald.
Si Conchita puede convertirse en una perra millonaria y si está habilitada o no para quedarse con la herencia está ahora en manos de un tribunal de Miami, donde Bret Carr, el único hijo vivo de Posner, presentó una demanda para disputar la herencia de su madre.
Según Carr, su madre tenía problemas psíquicos por las secuelas que le dejó el maltrato y abuso de su padre, el fallecido multimillonario estadounidense Víctor Posner. Esa es la razón -en opinión del hombre, por lo que hizo un testamento que lo dejó totalmente marginado.
"Ella nunca hubiera hecho una cosa semejante, a menos que estuviera bajo una influencia externa", dijo Carr, de 46 años, al Miami Herald.
"Al proteger y mimar a esos perros, ella quería cuidar a la pequeña niña que había dentro de sí, abusada (por su padre) y que nunca se sintió segura en su propia casa", agregó.
El hombre dice que sus empleados exacerbaban la paranoia de su madre y presentó como prueba un vídeo grabado con su iPhone durante una visita a su casa en 2008, donde ella le dice que sus asistentes trataban de secuestrarla y matarla.